Altamira

Por Miguel Pina
Cine y Críticas Marcianas

Cuando salía de la sala de cine, no pude evitar escuchar la conversación que mantenía una pareja y que resumo en una sola frase “Por lo menos los paisajes eran bonitos”. Pues eso, película sentenciada. Esta mención a una cinta es toda una declaración de intenciones y nos hace ver que lo que hemos presenciado es algo tan soporífero (otro espectador se durmió, sin somnífero de por medio supongo) que solo nos quedan los paisajes, pero para eso esta National Geographic digo yo…

Biopic de Marcelino Sanz de Sautola, abogado e investigador en los campos de la arqueología y prehistoria, que se centra en el descubrimiento de la cueva de Altamira y su posterior investigación y difusión internacional. Decisivo paso en la divulgación del arte rupestre en el paleolítico. Estamos hablando de la cuna de nuestra civilización, hasta ahí la historia real,  ahora pasaremos a describir como su director Hugh Hudson ejecuta esta película (por llamarle de alguna manera…).

Y hablando de ejecuciones, me viene a la cabeza una historia humorística: un padre empeñado en que su hijo pequeño aprendiera a tocar el piano, cuando al niño no tenia ningún interés, bueno pues después de un año de múltiples clases particulares, el orgulloso padre invita al salón de su casa a un grupo de amigos y a un reputado director de orquesta amigo suyo. Bueno pues el niño toca una pieza al piano en la citada reunión y al acabar se escuchan unos tímidos aplausos. El padre se dirige al músico y le comenta ¿Que tal la ejecución? A lo que el director de orquesta con sorna respondió “hombre tanto como la ejecución no, pero un buen par de ostias el niño si se ha ganado…”.

Pues eso, no sé el castigo que daría yo al director de la cinta, Hugh Hudson, pero desde luego no estaría mal que estuviera otros 15 años sin dirigir, que es lo que ha tardado en volver al cine desde su ultima película, incluso estaría bien que diera clases de pintura, de pilates o que se dedicara a largos viajes por el mundo que es muy bonito…

Volviendo al largometraje (y tan largo…), gracias a la niña pequeña del investigador, que jugaba en un recoveco de la cueva, el protagonista descubre las pinturas rupestres. Lástima que esta prometedora historia está narrada sin la menor emoción posible, es más yo creo que resulta más emocionante elegir la leche en el supermercado (semi-entera, desnatada, con calcio, sin lactosa, enriquecida ,etc.) que ver como está contado este descubrimiento universal para la humanidad. Esto y el resto de la trama está tratado de una manera tan aséptica que no parece una filmación artística, esto es lo que suele suceder cuando un director recibe un encargo y lo toma como un trabajo, más que como un proyecto propio.

Antonio Banderas_B
Premiere de Altamira Película, que contó con la presencia entre otros de su director, Hugh Hudson, y su protagonista, Antonio Banderas

Durante el desarrollo de la historia se intenta enfrentar fe y razón. Pues se produjo un debate sobre si el descubrimiento databa del Paleolítico, enfrentado a quienes opinaban que las pinturas o bien eran una falsificación o en todo caso eran mucho más recientes. La iglesia y parte de la población, consideraba que los paleolíticos no tenían la capacidad para el arte al no estar convertidos aún en la fe de la religión. Sin comentarios.

Aún así, el film no tiene unos mínimos de tensión narrativa, por lo que no consigue implicarnos con la parte científica y además casi nos da igual. Para arreglar el asunto, nos encontramos con que la niña tiene unos continuos sueños oníricos, donde los búfalos representados en las pinturas cobran vida y se presentan continuamente en escena, qué castigo madre… todo esto, acompañado de dos visitas familiares a donde descansan los que ya no nos acompañan en vida, hace que cada vez deseemos ver el final de este duro castigo para la tarde de un domingo. Con lo bien que hubiera estado yo dando un paseo primaveral, ay que pena.

Antonio Banderas que en su interpretación está bien, está empezando a dar peligrosos tumbos en su carrera, no tomando un rumbo fijo y dando saltos desde la dirección, pasando por cintas para público infantil hasta proyectos más o menos estrambóticos. Actor con demasiados altibajos y que no acaba de dar el salto de calidad que muchos esperábamos. Su esposa en la ficción es la actriz Golshifeth Farahani, que tampoco convence, quizás el más convincente es Rupert Everett interpretando a un cura con más mala leche que un gato en una perrera. La niña Allegra Allen sí que nos regala una importante interpretación, sin duda lo mejor de la cinta.

Para concluir, diría que más que ante una producción cinematográfica, nos encontramos en una especie de episodio piloto de telenovela de sobremesa, ideal para conciliar un sueñecito mientras hacemos la digestión. Qué le vamos a hacer…

Titulo original: Altamira.
Nacionalidad: España, Francia, Estados Unidos.
Rodada en idioma Inglés.
Dirección: Hugh Hudson.
Reparto: Antonio Banderas, Golshifteh Farahani, Rupert Everett, Alegra Allen.
Estreno: En España se estrenó el 1 de abril, pendiente del estreno internacional, si es que se produce.

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