Mosul: la protección de los civiles debe estar en el corazón de la respuesta

• Mañana jueves 20 países se reunirán en París en torno a la estabilización de Mosul. La reunión pondrá el foco en la protección de la población civil, la entrega de asistencia humanitaria y la futura gobernabilidad de la región de Ninewa y Mosul

Hasta un millón y medio de civiles iraquíes podrían verse golpeados por la actual ofensiva para retomar Mosul. Acción contra el Hambre hace un llamamiento a la comunidad internacional para proporcionar apoyo operativo y financiero a la respuesta humanitaria, desvinculado de cualquier objetivo político, en plena conformidad con los principios humanitarios. “Nuestra principal preocupación es que la población civil se vea lo menos afectada posible por las hostilidades. Nuestro miedo es que la población pueda quedarse bloqueada en una ciudad en estado de sitio, que sea utilizada como escudos humanos, que pueda ser retenida  en los enfrentamientos o que resulte herida por los ataques aéreos”, señala Aneta Sarna, director de Acción contra el Hambre en Kurdistán iraquí.  Para evitar situaciones fatales, las fuerzas que participan en la ofensiva de Mosul deben tomar todas las medidas necesarias para evitar que se produzca daño alguno sobre los civiles y para preservar su seguridad y su dignidad, así como su derecho a acceder a la asistencia humanitaria y a zonas seguras mediante la aplicación de las normas de protección y el cumplimiento de Ley humanitaria internacional.

La oleada de gente que podría huir de la ciudad y la forma en que se gestiones su desplazamiento podrían exacerbar las tensiones interétnicas existentes, especialmente en las zonas que experimentan altos niveles de necesidades humanitarias y de discriminación. Los procedimientos de selección que se van a realizar deben respetar las normas internacionales y nacionales; ser justos, coherentes y transparentes; proteger la dignidad de las personas; y que no creen riesgos para la protección de los más vulnerables. Si bien este proceso de selección deberá ser llevado a cabo únicamente por los agentes estatales, el apoyo y la presencia de los actores humanitarios deben ser permitidos.

“En estos momentos, la mayoría de los campamentos de acogida no están preparados y no van a tener la capacidad suficiente para dar cabida a un gran número de personas. Por otra parte,  es probable que la mayoría de los desplazados internos no puedan regresar a sus hogares antes de que dé inicio el invierno, lo que agravará sus necesidades”, añade  Aneta Sarna. Se prevé que el acceso a la vivienda, los servicios de agua y saneamiento, la salud y la alimentación pueden llegar a límites críticos. Además, la protección de los desplazados internos, incluido el apoyo psicológico, es una de las principales preocupaciones.

Durante la reunión en París, la discusión debe centrarse en asegurar la disponibilidad de los fondos necesarios para dar respuesta a las necesidades humanitarias en la proporción necesaria a lo largo de la ofensiva militar de Mosul y los posteriores desplazamientos de población.

Los Estados deben apoyar urgentemente el diálogo entre Bagdad y Erbil sobre la gobernabilidad y la prestación de servicios públicos en las zonas recién recuperadas y las “fronteras internas” entre el Gobierno de Irak y el Gobierno Regional de Kurdistán. “Al menos, deben encontrarse los mecanismos necesarios, que garanticen que la población no pague el precio de esta situación todavía por resolver», concluye Aneta Sarna.

Acción contra el Hambre planifica brindar asistencia a 90.000 personas en su huida de Mosul, además de continuar con sus actividades habituales como la distribución de alimentos, utensilios de cocina, kits básicos de refugio de emergencia y kits de higiene, así como la distribución de agua, la instalación de letrinas y duchas, y apoyo psicológico a la población más afectada.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*