‘Aparcar’ un sofá para llevar a las conquistas, entre las anécdotas más curiosas de Parclick

El equipo de la plataforma de reserva de parking online ha querido reunir las anécdotas más disparatadas vividas en sus aparcamientos en su quinto aniversario

Formar parte del equipo que gestiona los aparcamientos de Parclick puede suponer tener historias dignas de compartir cerveza en mano y carcajada al canto. La plataforma líder de reserva de parking online cumple cinco años y, para celebrarlo, ha querido hacer una recopilación de las mejores historias vividas en sus aparcamientos. Y es que, en su cartera de anécdotas tiene las más variopintas, todas patrocinadas por usuarios despistados, raritos o excesivamente exigentes que, además de intentar reservar su parking online pretenden, por ejemplo, utilizar la plaza para llevar a sus amantes o dejar en ella permanentemente su coche clásico de colección. El equipo de Parclick ha recopilado estas escenas curiosas e inolvidables vividas en sus plazas de aparcamiento por Europa a lo largo de este lustro.

Muchas de ellas tienen que ver con clientes olvidadizos que pierden su vehículo, pero algunos de ellos son tan excesivamente despistados que también olvidan su matrícula, lo que dificulta la labor de búsqueda. No son pocos los usuarios que solicitan aparcar sus vehículos con condiciones especiales, como un remolque de bicis, un coche antiguo de época (que solo ve la luz del día una vez al año) o incluso una silla de ruedas motorizada.

El lugar perfecto para recibir a las celebrities

Incluso hay usuarios que contactan con Parclick con el objetivo de dejar su coche en  momentos tan estelares como la grabación de una serie, hacer testings de vehículos o para recibir al equipo de Juego de Tronos en el propio garaje, ajenos al bullicio del exterior. También se recuerda el caso de una rueda de prensa ofrecida alrededor del aparcamiento.

En cuestión de peticiones chistosas (y algo alarmantes) los empleados de Parclick no se olvidan de aquellos que solicitan que “en el parking se pueda vivir” y finalizan la petición con un “Gracias”.

Seguramente, dejar el coche en alguno de los aparcamientos sea tan habitual que haya atrevidos que se sientan realmente como en casa. Los operarios de Parclick recuerdan un cliente francés que en lugar de aparcar el coche en su plaza, “estacionó” un sofá para que sus conquistas estuvieran más cómodas…

La diversidad de clientes es de sobra conocida por el equipo de Parclick y, además del aprovechado que pretende que se le regale un código de descuento porque sí, los hay poco fieles a la verdad, como quienes se quejan de guardas de seguridad por agresiones y luego las cámaras demuestran en su grabación que era mentira.

Algunas propuestas quedan en el tintero, y otras llegan a realizarse, ya que aparte de de coches, hay otros vehículos que pasan las noches resguardados de la intemperie urbana. Además de dejar la casa-bus de un conocido fotógrafo que estaba de tour por distintas ciudades europeas, no son pocos los que solicitan que sus bicis queden aparcadas en los parkings de, por ejemplo, Ámsterdam, o poder reducir el precio de la plaza por su diminuto tamaño, como es el caso de los Renault Twizy.

Después de este repaso por las historias más hilarantes no podemos olvidar que el personal de Parclick, por extraña que sea la petición, siempre intenta que tanto usuario como coche se sientan “realmente en casa”, y en la medida de lo posible, hacer la experiencia de lo más satisfactoria.

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