XXIV Centenario del nacimiento de Aristóteles

Aristóteles

En el año 2016 se celebró el XXIV Centenario del nacimiento de Aristóteles la cuestión es si en una época postecnológica, en plena era de la informática y telemática, con cambios que no somos capaces, ni siquiera de predecir a la vuelta de unos lustros, si todavía Aristóteles al hombre común y al especialista puede decirnos algo, y en segundo lugar, si deberíamos tener y recordar a Aristóteles, ser más agradecidos con las aportaciones de una época la griega y en concreto, con esta persona-personaje que ha configurado diríamos multitud de tramas a lo largo de la historia:

1. Podríamos indicar que Aristóteles, por materializarlo y configurarlo en un nombre, nos enseñó a pensar. Occidente no sería lo que ha sido, sin esa triada de Sócrates-Platón-Aristóteles. Ciertamente Europa tiene otras grandes influencias. Pero el magma de pensamiento que estos tres autores formaron y conformaron, ciertamente en un contexto concreto Atenas, sin estas figuras-personas-personajes-pensadores Occidente, y por tanto, el mundo, sería imposible de entender-comprender.

– Aristóteles heredó docenas de cuestiones y problemas de su cultura y de su tiempo, problemas-preguntas-cuestiones-incógnitas-misterios, pero también descubrió nuevos.

En el pensar, sea científico o sea filosófico, no solo son importantes las respuestas y soluciones, y que éstas sean verdaderas o lo más verdaderas posibles. Sino además las preguntas-cuestiones, porque estas nos abren nuevos mundos, la posibilidad de nuevas realidades y entidades y conformaciones de la mente al mundo.

– Diríamos o podríamos indicar, que Aristóteles, en lenguaje actual, se equivocase o no, era un científico y era un filósofo, tenía esa doble mirada, quizás científico por influencia de su padre, médico, quizás filósofo por influencia de Platón, quizás ambas cosas, por la estructuración psicoconceptual de su propio cerebro y de su propia época-tiempo-sociedad-cultura.

Ese doble juego de responder al mundo, interior y exterior, con lo que podríamos denominar la metodología científica, y por otro lado, con la metodología filosófica-metafísica. Ese doble juego, salvando las distancias, porque tanto el concepto de ciencia en Grecia y el de hoy, ha ido evolucionando, en muchos y algunos aspectos, y de alguna manera también el concepto de filosofía y metafísica. Pero ese doble juego de mostrar y demostrar, tanto lo superficial, pero también lo esencial. Todo eso nos ha hecho lo que somos.

– Docenas de palabras-conceptos creados-inventados-imaginados por la época de Aristóteles y por Aristóteles han pasado a todos los saberes actuales, y a multitud de saberes desde hace siglos. Esos conceptos e ideas, esas preguntas, nos han conformado, es más nos siguen haciendo como somos, en lo más profundo de nuestro ser…

Si hubiésemos nacido en la India, la conformación mental profunda, que tendríamos sería el vedismo-hinduismo o el budismo. Nuestra gran formalización mental conceptual, consciente e inconsciente, en muchos sentidos, sería derivada de estas cosmologías-metafísicas-filosofías. Como estamos en Occidente somos tataranietos de la conformación grecorromana, de la conformación judaico-cristiana, de la conformación eslavo-germánica. Estos tres troncos, como antiguamente los tres troncos de un árbol de aceituna-oliva-olivo son los que esencialmente han materializado-cristalizado lo que somos y hemos sido.

– El ser humano necesita poner nombre a las cosas, pero más que eso, de entender-comprender la realidad, tanto interior como exterior. Porque al entender-conocer-explicar la realidad, no solo por entenderla-conocerla-admirarla-explicarla, sino para poder vivir-sobrevivir mejor con y en ella.

¿Dónde nos llevará el conocimiento-entendimiento más verdadero de la realidad? ¡No lo sabemos! Pero si creo que el mayor conocimiento-entendimiento de la realidad, a nivel teórico y práctico, nos ha llevado en estos dos millones de años, desde el primero homo, homo habilis, al homo actual, pasando por varias docenas de especies humanas…

¿Qué pasos se abrirán en el futuro a medio plazo, dentro de cincuenta o cien años, con la revolución tecnológica en la cual estamos insertos…? ¡Pues no lo sabemos! Si estuviese con nosotros Aristóteles, seguro que se plantearía, si habría algún método de predecir hacia dónde nos lleva el conocimiento-saber-tecnología actual, incluso la que aún está por nacer…

– ¿Cómo está conformado nuestro cerebro-psique-mente que necesita-anhela-desea-busca explicaciones que nos hagan entender el mundo? ¿Traducciones del mundo real, al mundo simbólico-sígnico de nuestros cerebros, y después esto lo traducimos en cambios del mismo mundo, tanto interior como exterior…?

– Cierto es, que en honor de Aristóteles, o de Sócrates-Platón-Aristóteles y cientos de pensadores-filósofos-científicos que han existido a lo largo de los siglos, tanto en Oriente como en Occidente que han descubierto y creando docenas de miles de nuevos enunciados-conceptos-ideas-fórmulas-explicaciones, pero también hay que expresar que apenas conocemos casi nada.

Es cierto que hemos avanzado mucho en el conocer-entender-saber, pero también es cierto, que apenas sabemos casi nada, aunque creamos que sabemos mucho… Y solo pondré un ejemplo, se dice, que hay aún vivas y existentes, veinte millones de especies, y solo conocemos algo de unos dos o tres millones… y como en este campo, en el resto, apenas sabemos lo que es el universo, apenas sabemos lo que es el cerebro, apenas sabemos lo que seremos capaces de inventar-crear en los próximos siglos, y apenas sabemos cómo será el mundo dentro de cien años, apenas sabemos si seremos capaces de sobrevivir como especie dentro de unas décadas, etc.

De ahí la enorme necesidad, de que sigan surgiendo Aristóteles, científicos y filósofos, y en otros saberes ortodoxos y éticamente aceptables, para que podamos vivir mejor, pero sobretodo seamos capaces de sobrevivir mejor, o simplemente sobrevivir como especie, ya pisando, ya como estamos pisando el sistema solar, ya en el borde, de dentro de unos lustros o décadas, empezar a habitar el sistema solar y no solo la Tierra.

2. Para concluir, se dice encima de las aceras de piedra y alquitrán de nuestras calles, que cuándo se abre un nuevo barrio residencial con varias docenas de calles, a veces, los gestores del urbanismo no saben que nombres de calles poner… A raíz de este centenario bien haríamos por un lado, poner nombres a las calles de Platón y Aristóteles y otras varias docenas de grandes pensadores y filósofos y científicos de todos los siglos.

Bien haríamos porque de agradecidos sería que en algunas plazas de las miles de ciudades de Europa y de Occidente y del mundo, hubiese alguna escultura o monumento en homenaje a Aristóteles y de paso a algunos de los grandes pensadores-filósofos-científicos del mundo.

Necesitamos librepensadores, que con modestia y racionalidad intenten descifrarnos algo de los enigmas del mundo, tanto interior como exterior. Necesitamos librepensadores para sobrevivir en el mundo, por tanto, si nos encontramos con algunos, porque existen pocos, no empecemos a ponerles zancadillas para que se caigan, sino dejemos que libremente nos aporten ideas-conceptos-datos-preguntas…


Autor: Jesús Millán Muñoz
http://soliloquios.blogia.com © jmm caminero (20 agosto-06 oct. 2017 cr).

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