El inmortal Réquiem de Mozart despide la programación de este año de Ibermúsica

La pieza inacabada del genio austriaco es una de las obras maestras de la música

Orquesta de Cadaqués

A punto de comenzar los días más festivos del año, con la Navidad y la despedida de 2017, Ibermúsica programa para el 15 de diciembre una Misa de Réquiem, claro que no es una obra cualquiera, es nada menos que el Réquiem que compuso Mozart en los días anteriores a su muerte y que muchos consideran, en realidad, la música para su propio funeral. En el fondo no es tan contradictoria esta elección, el contraste entre la alegría y la muerte, porque la última obra de Mozart encuentra sus raíces justamente en la vida, en su drama, en su fuerza vivencial. Lo que el genio nos dejó fue una joya que atestigua sus vivencias, sus carencias, su idea de la vida después de la vida. Tanta fuerza, tanto dinamismo no puede hablar de otra cosa sino de la vida.

La despedida inacabada de Mozart y una de las grandes obras maestras de la música, culminará el concierto que ofrecerán la Orquesta de Cadaqués y su director titular, Gianandrea Noseda, en el Auditorio Nacional de Música de Madrid a las 19:30 Su actuación en la 48ª temporada de Ibermúsica será la última programada para este 2017 y estarán acompañados de la pianista Beatrice Rana, que debuta en el ciclo, y del Coro Amici Musicae. Desde su primer concierto en Ibermúsica con Sir Neville Marriner en 1994, la Orquesta de Cadaqués ha pasado por el ciclo más de veinte veces. El programa para esta ocasión incluye, además del Réquiem, el Concierto para piano núm. 9 «Jeunehomme», también del compositor austriaco. Esta obra, una de las más interpretadas del repertorio de Mozart, concentra entre sus notas el virtuosismo y la gran personalidad de su creador y está dedicada a una pianista, Mademoiselle Jeunehomme.

Cuando Mozart recibió el extraño encargo de esta Misa en el verano de 1791 se encontraba debilitado por la fatiga y la enfermedad. Por entonces escribía a su amigo Antonio Sallieri: “Estoy a punto de expirar; habré acabado antes de haber gozado de mi talento”. Sin embargo, en los meses anteriores, había compuesto La flauta mágica, La clemenza di Tito, el Concierto para clarinete, el motete Ave Verum Corpus, el último de sus conciertos para piano (el núm. 27), diversos lieder, minués, danzas y contradanzas para orquesta, algunas arias, un quinteto de cuerda, variaciones para piano y muchas piezas más. El inacabado Réquiem es el broche de oro de su inmensa producción. Que esté inacabado solo nos recuerda que la naturaleza siempre está por encima de nuestros anhelos.

Una obra inconclusa

Se ha hablado mucho sobre las circunstancias en que Mozart recibió el encargo de esta Misa por un extraño, un emisario del conde Walsegg-Stupach. Desde ese momento y hasta el día de su muerte, el compositor, ya muy enfermo, está convencido de que el extraño es un mensajero de la muerte, y de que el Réquiem que escribe es el suyo propio. El 4 de diciembre de 1791 se lleva a cabo el último ensayo del inconcluso Réquiem, junto al lecho en el que Mozart yace enfermo. Mozart rompe a llorar durante el ensayo y dice: “Esto lo escribí para mí mismo.” El ensayo llega hasta el Lacrymosa, última parte de la obra escrita por el compositor. En la madrugada, Mozart muere. Así comenzó a gestarse el mito de una de las obras más célebres de la historia, sobre la que se han generado infinidad de relatos a medio camino entre la realidad y la ficción cinematográfica.

Su viuda, Constanze, que quería que el Réquiem fuese terminado, encargó a Franz Xaver Süssmayr, alumno de Mozart, que se ocupase de ello, después de que otro compositor, Joseph von Eybler, decidiera que la tarea estaba más allá de sus capacidades. Lo que probablemente nunca se sabrá es cuántos de los bocetos de Mozart, en las partes de la obra que no lleven su autógrafo, guiaron a Süssmayr, si bien este último afirmaba que el Sanctus, el Benedictus y el Agnus Dei eran completamente de su invención.

Aunque al parecer se interpretaron extractos del Réquiem en una misa en memoria de Mozart celebrada el 10 de diciembre de 1791, el estreno de la obra completa se produjo en Viena el 2 de enero de 1793, en un concierto en beneficio de la viuda del músico austríaco, Constanze Weber. Se interpretó de nuevo el 14 de diciembre de 1793, durante la misa que conmemoraba la muerte de la esposa del conde Walsegg y bajo la dirección del propio conde.

El Réquiem es una obra recurrente que han compuesto, además de Mozart y Verdi, músicos como Faure, Gossec, Dvorák y Brahms, entre otros. El romanticismo y la célebre película Amadeus de Milos Forman han contribuido a promover el tópico del Réquiem como paradigma trágico de las últimas semanas de un compositor incomprendido y envidiado por su entorno, desdichado y aislado del mundo. Sea como fuere, su alma formará parte de un juego de emociones que no es posible controlar; con melodías que elevarán el espíritu y que harán incontenibles las lágrimas. El Réquiem es estremecedor.

Con este concierto Ibermúsica continúa con su temporada más ambiciosa de la última década. Entre el mes de octubre de 2017, y hasta el 7 de junio de 2018, visitarán el ciclo algunas de las mejores orquestas del mundo (Filarmónica de Berlín, Royal Concertgebouw Orchestra, la London Symphony Orchestra o la Gewandhausorchester Leipzig), directores y artistas de la talla de Daniel Barenboim, Sir Simon Rattle, Evgeny Kissin, Juan Diego Flórez, las hermanas Katia y Marielle Labèque, Gianandrea Noseda, Vladimir Jurowski o Sir John Eliot Gardiner.

Quienes estén interesados en adquirir localidades, aún hay disponibles en: www.entradasinaem.es; tel.: 902 22 49 49 o directamente en las taquillas del Auditorio Nacional de Música.

ORQUESTA DE CADAQUÉS

Director principal: Gianandrea Noseda

Director titular: Jaime Martín

Director artístico: Llorenç Caballero Pàmies

Se formó en 1988 a partir de un grupo de jóvenes músicos españoles y de otros países de Europa que tenían unos objetivos claros como formación orquestal: trabajar de cerca con los compositores contemporáneos vivos, recuperar un legado de música española que había sido injustamente olvidada e impulsar la carrera de solistas, compositores y directores emergentes.

De origen mediterráneo pero con una clara visión cosmopolita, fue reconocida rápidamente en el ámbito musical por la calidad y el compromiso de sus músicos y el dinamismo de sus proyectos. Directores como Sir Neville Marriner, Gennady Rozhdestvensky o Philippe Entremont apadrinaron el proyecto y se convirtieron en principales invitados, como también lo hicieron Alicia de Larrocha, Victoria de los Ángeles, Teresa Berganza, Paco de Lucía, Ainhoa Arteta, Jonas Kaufmann, Olga Borodina, Pablo Sainz Villegas, Khatia Buniatishvili y Juan Diego Flórez entre otros.

En 1992 la orquesta impulsó el Concurso Internacional de Dirección, un certamen bienal que —con el apoyo de otras orquestas sinfónicas españolas— abre las puertas del mercado profesional a jóvenes directores de todo el mundo. Pablo González, Gianandrea Noseda, Vasily Petrenko o Michał Nesterowicz han sido algunos de los directores ganadores que hoy ocupan un puesto destacado en orquestas de renombre. Desde 1998, Gianandrea Noseda es su director principal, y Jaime Martín, uno de los músicos fundadores de la orquesta y primer flauta a lo largo de veinte años, ocupa el cargo de director titular desde 2011.

A fin de promover y difundir la música contemporánea, se creó el Ensemble Orquesta de Cadaqués y la figura del compositor residente, habiendo estrenado obras de Xavier Montsalvatge, Jesús Rueda, Hèctor Parra, Jesús Torres, Luis de Pablo o Joan Guinjoan, entre otros.

Cuenta con varias grabaciones con sus directores principales, Sir Neville Marriner, Gianandrea Noseda y Jaime Martín, editadas por Tritó y Philips, y ha creado la colección de música clásica para niños: «Solfa la redonda».

Recientemente, ha actuado en la Philharmonie en Eindhoven, y ha inaugurado el Festival de Música de Bremen con tres conciertos; entre sus próximos compromisos tiene tres conciertos en el Groβes Festpielhaus de Sazlburgo en octubre 2017 abriendo el Festival; una gira con Ashkenazy en mayo 2018; el regreso a Austria y Eslovaquia en 2019; la actuación en la Philharmonie de Luxemburgo y en el Festival Stresa, entre otros.

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