Ideas para la libertad de pensamiento, VIII

Foto: Gabor Kalman

De muchas necesidades que el ser humano, necesita y quiere, una de las más importantes es lo que podríamos indicar, como la interrelación, absolutamente necesaria, aunque sin negar límites, de la libertad de conciencia-pensamiento-expresión.

Ciertamente con una conciencia, moral y psicológica y conceptual, lo más verdadera posible. Con una libertad de pensamiento lo más racional y lógica y verdadera en los temas. Y con una libertad de expresión-publicación lo más respetuosa posible, pero sin miedo a ser castigado-sancionado por ninguna forma o manera.

– Considero que tocar estos temas, es estar siempre en el centro de múltiples ríos-afluentes-mares-volcanes, por lo cual, al hablar tan en general, y tan abstracto, puede ser entendido de formas correctas e incorrectas. Uno, puede entender que hablo de libertad sexual, otros de libertad política, otros de libertades religiosas, etc.

Piensen en una ecuación más general, y por tanto, casi imposible de alcanzar. En ese terreno me muevo. Es decir, estamos fundamentado la libertad de expresión-publicación, y por ende de conciencia y de pensamiento, y de conciencia en muchos terrenos, y de pensamiento y pensar y repensar aún en más. Pero sin negar, que lo que hace libre al ser humano, es ante todo, una moralidad correcta, y una ética correcta debe llevar a mayor grado de libertad del ser humano.

No niego, personalmente, que en esa libertad de conciencia-pensamiento-expresión, a mi modo de ver, entran casi todos los temas, aunque cada uno debe ser matizada, y la libertad de materialización de esas libertades, tienen que tener sus límites, y la libertad de pensamiento, otros. Yo puedo pensar, que tengo derecho a pensar sobre tal tema o sobre otro, tal o cual cosa, un marco muy amplio, pero no ser castigado-sancionado de ninguna manera por ello. Pero yo al mismo tiempo, puedo y debo pensar, que la materialización de esa libertad, debe ser más comedida y asumida por todas las partes.

– Ciertamente, la materialización-cristalización de la libertad y de las libertades, debe ser un conjunto de interrelaciones a y en todos los sentidos, es decir, por todos los grupos de la sociedad. Pero la libertad de pensamiento, es diríamos un ejercicio individual. No se puede castigar a Galileo por decir que la tierra no está en el centro.

Pero ahora, todo el mundo entiende y comprende eso. Pero el siglo veinte, y ahora mismo en muchos lugares del mundo, hay personas que se les ha castigado y están en censura de distintos tipos por tener unas ideas y tener otras. Incluso en el suelo hispánico, se ha podido censurar y cerrar carreras profesionales, a unas personas frente a otras, por creer que tiene una ideología sociopolítica o tener otra. El concepto de perfil profesional, está en muchos sitios y lugares, todavía teñido mucho de concepción ideológica y no de eficiencia para un cargo y una carga.

Motivo que a mi corto y modesto entender, ha sido una de las veinte causas de la enorme crisis que estamos padeciendo. Y nadie se rasgue la corbata, porque todo el mundo sabe que ha sucedido.

– Sin libertad de pensamiento no hay futuro.

– Todo el progreso humano se ha basado en la libertad de conciencia-pensamiento-expresión. Sin esos tres tipos de libertades, siempre en un marco legal y moral, adecuado y suficiente, sin caer en el libertinaje, sin esos tres marcos que se interrelacionan, el progreso humano no se habría dado… En mayor o menor parte el resto de libertades, tienen su base-pilar-fundamento en éstas… Incluidas las sociales, las económicas, las políticas, las culturales, las religiosas, las de costumbres, etc.

El problema en el fondo, es que la mayoría de personas, entidades, colectivos, ideologías, defienden y respetan, unas concreciones-materializaciones de la libertad, pero no otras. Este es el drama humano. El que defiende mucho un tipo de libertad, por ejemplo, no suele defender-respetar-creer o estimar otras… y este es drama humano, en cada época y en cada tiempo. Examínese usted, examine su época o tiempos pasados, y sucederá y verá que lo que le digo es verdad…

– En los campos de la creación y de la investigación de la cultura humana, en cualquiera de sus disciplinas, por lo general, la mayoría de autores, quieren ser solos, en definitiva, ser los genios y pasar a los libros de historia, sean en su localidad, región o nación o en el mundo. Y no se dan cuenta, que al final, de una disciplina, genios o genias, solo produce cada siglo, en todo el mundo, cuatro o cinco o seis. No más. O al menos hasta ahora… Lo único que la mayoría hacen o hacemos es añadir un poquito de sal o de arena. Y los demás, ya vendrá otro que reúna todas las partes…

Todos alaban mucho a Dante o a Miguel Ángel o a Kant, pero si se encuentran en su existencia, alguien que de verdad, podría llegar a ser otro Shakespeare, otro Picasso, otro Hegel, no hacen nada más que ponerle zancadillas. En vez de alegrarse, que alguien descubra nuevas preguntas, nuevos modos de entender o de expresar la realidad…

Es decir, la mayoría hablamos de libertad de creación, que es definitiva, una faceta o forma de libertad de pensamiento, pero siempre que nosotros seamos los protagonistas, no que lo sean otro, no que lo sea el vecino o la vecina. No que lo sea una persona, que quizás está olvidada por todos, en los terrenos de la creación. O una persona, que no ha ascendido socialmente, quizás, precisamente, porque se ha dedicado toda la existencia a crear e innovar y buscar nuevos sentidos y significados al pensar y a la libertad y a la concepción de la persona…

– Puede que hablemos mucho de libertad de pensamiento, pero el ejercicio práctico de dicha libertad, después no nos guste. Estoy hablando de libertad de pensamiento, ni siquiera de acción. Puede que las opiniones e ideas del otro, no nos gusten. No nos guste una nueva concepción filosófica o un nuevo concepto o un viejo concepto o una nueva forma de ver el arte o la teología o el pensamiento o la cultura o una costumbre o una acción…

Sé que estos terrenos son enormemente difíciles, complejos, y que cada cosa o idea después hay que concretarlo. Porque al final, la libertad de pensamiento nos lleva hacia metas, que desconocemos del todo. Me imagino, que el recogedor o recolectador del fuego hace medio millón de años, supongo que tendría aceptación por su comunidad, diez o veinte seres humanos, o quizás fue rechazado, pero nunca pensó dónde ese gesto, dónde le llevaría. Pero este ejemplo, nos sirve que todo cambio de pensamiento, no solo lo produce una persona, sino que debe recogerlo una entidad colectiva, un grupo o una ideología o un colectivo o un conjunto de personas, o al menos conservarlo para el futuro. Si no se pierde… Y esto es lo que sucede hoy, tenemos mucha libertad de pensamiento en occidente, pero pienso que se pierde muchos pensamientos e ideas y preguntas y conceptos y datos, en la enorme cantidad de producción cultural del mismo pensamiento.


Autor: Jesús Millan Muñoz – http://twitter.com/jmmcaminero © jmm caminero (28 agosto-22 diciembre 2017 cr).

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*