La colección completa de carteles de Toulouse-Lautrec, en Madrid por primera vez

La Fundación Canal ha presentado a los medios Toulouse-Lautrec y los placeres del belle époque, una exposición que trae, por primera vez a España, una de las dos únicas colecciones completas que existen en el mundo de los carteles creados por Toulouse-Lautrec (1864- 1901),procedente del Musée d’Ixelles (Bruselas).

La presentación ha contado con la presencia de Ángel Garrido, Consejero de Presidencia, Justicia y Portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Jaime de los Santos, Consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid; Claire Leblanc, conservadora del Musée d´Ixelles (Bruselas), y Eva Tormo, Directora Gerente de la Fundación Canal.

Toulouse-Lautrec destacó, entre otras muchas facetas, por elevar el cartel a categoría de obra de arte y por contribuir a establecer la función publicitaria que tiene actualmente. A través de 65 obras -los 33 carteles que Toulouse Lautrec produjo más otros tantos de importantes maestros coetáneos del cartel como Alfons Mucha o Jules Cheret – se abordan algunos de los importantes cambios
que la modernidad trajo en los últimos años del siglo XIX y principios del XX.

Cambios que afectaron tanto al arte, la literatura y los espectáculos, como a los usos sociales. Estos cambios se acompañaron de una nueva mentalidad, mucho más abierta y hedonista, lo que propició el disfrute de nuevos placeres surgidos y al alcance de un mayor número de ciudadanos, y que la exposición trata a lo largo de las siguientes cuatro secciones:

Los placeres de la noche. El cabaret parisién nos transporta a la noche parisina que, gracias al aumento de población se convirtió en una gran fiesta llena de espectáculos de cabaret, sensualidad, música y humor. Una noche caracterizada por la confluencia de las distintas clases sociales y un espíritu de libertad que encarnaron artistas como Aristide Bruant o Jane Avril, que se convirtieron en grandes estrellas de la época.

Los placeres de los escenarios refleja la popularización de las artes escénicas más cultas. A las salas tradicionales, frecuentadas por las clases acomodadas, se unen pequeñas salas que ofrecen un repertorio de espectáculos más amplio y popular. Nuevos espectáculos que empiezan a ser tema de conversación habitual y también una fuerte influencia en la moda.

Los placeres literarios y artísticos retrata la efervescencia artística y literaria, fruto de los nuevos aires modernistas y de la gran expansión de la imprenta y la prensa. La vida literaria y artística alcanza una popularidad inédita y se difunde por toda la sociedad. Numerosos carteles de esta época promocionan publicaciones, periódicos, obras teatrales y ferias de arte.

En la última sección, Los placeres modernos. El consumo, los carteles muestran el nacimiento de la sociedad de consumo, que experimentó  un gran auge gracias al aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos y a la consiguiente expansión del comercio. El cartel se convierte en el medio preferido para publicitar los nuevos “placeres” del consumo. Éste es concebido desde el principio bajo un prisma artístico.

Al igual que su vida, la obra de Lautrec es expresión de plenitud y exaltación. En veinte años de su carrera produce más de mil pinturas y acuarelas, 5.000 dibujos, 370 litografías, incluyendo los carteles presentes en esta exposición. Con una mirada viva, una mano enérgica, un espíritu impaciente e inquieto, una audacia y una intensa sed de vida, ha dejado una obra de arte excepcionalmente densa, cuyo impacto y fascinación son todavía fuertes como antaño en el público actual.

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