Reforesta comienza a regar para aumentar la supervivencia de los árboles autóctonos

En el día de ayer comenzó el primero de los quince turnos organizados por Reforesta para regar cerca de 10.000 árboles y arbustos de cuarenta especies autóctonas plantados desde el otoño de 2016 por la ONG, en colaboración con administraciones públicas, decenas de empresas y miles de voluntarios. Las plantas están repartidas en una docena de espacios naturales. Las abundantes lluvias registradas en lo que va de año han aumentado la disponibilidad de agua de los árboles pero, aun así, los riegos siguen siendo necesarios.

En las grandes reforestaciones en laderas montañosas, la inaccesibilidad y el gran número de árboles hacen el riego prácticamente inviable debido a su alto coste. Pero, por desgracia, esa falta de riego se traduce en la pérdida de muchas plantas. El actual contexto de cambio climático, caracterizado por menos lluvia y más calor, incrementa el déficit hídrico y, en consecuencia, la mortalidad. Por ello, como medida de adaptación al cambio climático, Reforesta dota a sus reforestaciones de una partida de mantenimiento que incluye el riego estival durante los dos o tres veranos posteriores a la plantación, porque de nada sirve plantar mucho si gran parte de los árboles se secan. Una vez que los árboles hayan crecido lo suficiente, sus raíces serán capaces de alcanzar la humedad disponible a mayor profundidad. Reforesta realiza pequeñas reforestaciones, preferentemente en lugares accesibles, en donde el riego es posible, aunque también planta en el norte de España o en zonas sombreadas de alta montaña, donde el riego no siempre es necesario.

El objetivo de Reforesta es crear pequeños bosques nodriza, en los que el cuidado de los árboles garantice una alta supervivencia y la producción de semilla, que será posteriormente la base de la regeneración natural. Para lograrlo, además del riego, lleva a cabo a lo largo del año otras labores de mantenimiento, como son la recolocación o sustitución de protectores, la reconstrucción de alcorques o la instalación de jaulones para proteger los árboles de los grandes herbívoros.

 

La imprescindible colaboración de los voluntarios

Todos los veranos Reforesta convoca varias jornadas de voluntariado, que apoyan el trabajo de las cuadrillas de operarios. Si bien la ONG busca emplazamientos accesibles, en la mayoría de ellos la accesibilidad es limitada, por lo que se hace necesario cargar con garrafas de agua durante cientos de metros, en ocasiones salvando pendientes. Este trabajo, impagable por las Administraciones Públicas, es posible gracias a la implicación de las personas voluntarias y también de las decenas de empresas que apoyan económicamente las plantaciones y su mantenimiento.

El día 15 de julio en Granada y los días 21 y 28 en Madrid, se desarrollarán jornadas de voluntariado, a las que se añadirán otras en agosto y septiembre. En estas dos provincias y en las de Barcelona, Cuenca y Valencia trabajarán también cuadrillas de operarios.

Los riegos se efectuarán en áreas montañosas, como la sierra de Guadarrama, Sierra Nevada y el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l´Obac, así como en vías pecuarias y en terrenos municipales en zonas rurales de media montaña, como Castillejo del Romeral, en Cuenca, y Sinarcas, en Valencia.

Reforesta

Es una asociación sin ánimo de lucro, declarada de utilidad pública, que desarrolla su actividad en los ámbitos de la educación ambiental, la integración de personas en riesgo de exclusión en actividades ambientales, la restauración del medio natural, la promoción de la agroecología y la lucha contra el cambio climático. En los últimos siete años ha plantado más de 15.000 árboles autóctonos, con la colaboración de miles de voluntarios, de empresas y de las administraciones públicas”.

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