Declarada la nulidad del Plan de Gestión que pretendía acabar con 2.700 cabras en la Sierra de Guadarrama

La justicia da la razón a PACMA

A la tercera va la vencida. Es la tercera vez que el Partido Animalista gana por la vía judicial a la Comunidad de Madrid, consiguiendo ahora un fallo favorable y determinante en el que se declara la nulidad del Plan de Gestión mediante el que la Comunidad de Madrid «pretendía acabar a tiros con 2.700 cabras que habitan en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama», explican desde el colectivo.

El fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid concluye que el Patronato del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, dependiente de la Comunidad de Madrid, aprobó un Plan de Gestión sin realizar los trámites obligatorios de información pública, desoyendo de este modo el informe que en el que PACMA proponía métodos de control ético de poblaciones de animales silvestres que evitaran la matanza de las cabras.

Desde que en octubre de 2016 PACMA consiguiera la paralización cautelar de la matanza han sido varias las victorias que han llevado hasta el Tribunal Superior de Justicia el caso en el que la Comunidad de Madrid «insistía en ejecutar a tiros a las cabras del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, en connivencia con las sociedades de cazadores que podrían recibir sustanciosas cuantías económicas por acabar a tiros con los animales», manifiestan desde PACMA.

En la sentencia, además, se deja constancia del informe del Consejo de Estado sobre el Plan Director de Parques Nacionales, que recomienda que no se utilicen modalidades deportivas para el control de poblaciones, como es el caso de la actividad cinegética.

El Partido Animalista denuncia que la Comunidad de Madrid ha negado la posibilidad de estudiar el informe de evaluación de métodos alternativos de control poblacional, firmado por Mónica Arias Brocal, etóloga y doctora en Conservación de especies en extinción por la Universidad Autónoma de Barcelona.

El Partido Animalista insta a las autoridades a poner en marcha sistemas de control éticos y compatibles con los derechos de los animales. Es posible facilitar la expansión natural y dispersión de las cabras, el empleo de métodos anticonceptivos, el traslado de los animales a hábitats similares o el respeto y la protección de las poblaciones de depredadores como los lobos.

Nuevamente, PACMA ha mostrado la realidad de la situación: una «patética y ausente gestión medioambiental del territorio y de la fauna silvestre, que pretende solucionarse a tiros, de la mano de los cazadores, mediante un Plan de Gestión que pretendía ponerse en marcha evitando su publicación y puesta en conocimiento de la ciudadanía en general», concluyen desde el Partido Animalista.

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