Elegir una agencia de traducción en Madrid es crucial en nuestra estrategia de expansión

Foto: Gerd Altmann

Al igual que ha venido sucediendo en los últimos años debido sobre todo a la crisis económica, en la coyuntura actual, en la que los expertos apuntan a un nuevo debilitamiento o deterioro de la economía mundial, parece que la alternativa más clara de las empresas españolas para mantenerse y crecer es dar el salto a los mercados exteriores. De hecho, la salida al exterior de numerosas empresas ha frenado estos años el efecto de la crisis sobre sus cuentas de resultados.

Si nos circunscribimos en concreto a nuestra Comunidad Autónoma, donde el crecimiento de la economía se ha generalizado en todos los sectores económicos de la región durante 2018, con la paradoja actual de la progresiva ralentización del desarrollo económico, nos encontramos con que nuestras empresas se hallan en una situación óptima a día de hoy para dar el gran salto internacional. Este es el momento.

Ahora bien, para ejecutar con éxito nuestra estrategia de externalización, entre los primeros pasos a dar y tener en cuenta figura disponer de todos nuestros documentos comerciales, especialmente nuestros catálogos de productos y servicios, en el idioma o idiomas del país o países en los que pretendemos vender. También debemos traducir correctamente a dichos idiomas nuestra página web, ya que, como principal herramienta o recurso de marketing que es, supone una primera carta y/o tarjeta de presentación ante nuestros potenciales clientes foráneos.

Es fundamental por ello contar con la ayuda o colaboración de una agencia de traducción en Madrid, pero no se trataría de contratar cualquier agencia sino una empresa de traducción que acredite suficiente experiencia y solvencia, y que cuente con certificados de calidad que avalen su trabajo, realizado por intérpretes nativos y/o traductores jurados oficiales y traductores técnicos con especialización en la traducción de textos técnicos y oficiales.

Los certificados de calidad que debe poseer la agencia de traducción son el ISO 9001, relativo al sistema de gestión de la calidad, y el  ISO 17100, que certifica en sí mismo el servicio de traducción que presta la empresa. Este último es la norma internacional de calidad para proveedores de servicios de traducción, específica del sector de traducción de idiomas, que incluye lo concerniente a la gestión de los procesos primordiales, los requisitos mínimos de cualificación de los traductores y revisores, y otras acciones para la prestación de un servicio de traducción de calidad.

En definitiva, debemos exigir que nos muestren el certificado de calidad específico del sector de las traducciones. No en vano lo que está en juego es la buena imagen y reputación de nuestra empresa a la vez que, un texto traducido sin errores, nos facilita el éxito de nuestras transacciones comerciales.

Son muchos además los documentos que precisaremos traducir de forma correcta a los idiomas de los países en los que pretendemos establecer relaciones comerciales y viceversa: contratos, folletos, catálogos, presentaciones de empresa, patentes, cartas comerciales,  notas de prensa, certificados, informes, páginas web, programas informáticos, balances financieros, papeles notariales y otros papeles oficiales, etc., entre múltiples necesidades.

Evidentemente, y dado el papel fundamental que desempeñarán en nuestra estrategia de expansión internacional los servicios de traducción que contratemos, por encima de buscar precios baratos, lo verdaderamente relevante en nuestra elección de la empresa de intérpretes y traductores será que nos acredite que ha superado los irrenunciables controles de calidad.

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