Organizaciones ecologistas recurrirán el Plan Rector del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama

Circo y cima de Peñalara / De Miguel303xm - Trabajo propio, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org

En la sesión celebrada el martes 11 de febrero, el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó el PRUG del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Se trata del reglamento que debe regular todas las actividades y usos que se dan en el territorio afectado por el Parque Nacional. Cualquier actividad que se dé en el espacio protegido debe ser compatible con la conservación de sus valores naturales y culturales. Así lo establece la ley de declaración de este espacio protegido y el Plan Director de la Red de Parques Nacionales, un documento aprobado, en 2016 por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Sin embargo, el PRUG aprobado, según los colectivos Ecologistas en Acción y GRAMA, es contrario a los objetivos de conservación del Parque Nacional, fundamentalmente por tres razones: por permitir actividades incompatibles y contrarias a la normativa existente; por no ser capaz de regular con garantías sus principales usos y actividades; y por ignorar a las poblaciones locales, centrándose en el interés y beneficio de visitantes y empresas externas.  En consecuencia «va a generar un escenario de mayor desprotección y, por tanto, aumentar las amenazas que se dan en la Sierra y el distanciamiento de la población local», señalan los colectivos citados.

Entre los usos y actividades que el PRUG contempla y favorece y que son incompatibles en el Parque Nacional están:

  • Las competiciones deportivas. Estas solo pueden ser autorizadas excepcionalmente y siempre atendiendo al impacto que puedan generar. A partir de ahora, decenas de competiciones son autorizables sin atender a su recorrido, número de participantes, época del año, etc.
  • Nuevas edificaciones o infraestructuras no ligadas a la gestión. Estas solo deberían ser posibles excepcionalmente y si se refieren a la gestión del Parque, no para actividades o usos públicos.
  • Uso hostelero en el Parque Nacional, actividad únicamente existente en unos pocos refugios tradicionales. A partir de ahora podrá realizarse en las zonas llamadas de uso especial.
  • Cambio de uso de refugios de montaña, lo que posibilitará su reconversión hostelera.
  • Maniobras militares.
  • Actividad micológica en zonas de uso restringido.
  • Pernocta al aire libre.

Entre las actividades que regula sin garantías están:

  • Senderismo. Aunque es la actividad que realizan el 90% de los más de 3 millones de visitantes anuales, el PRUG no incorpora una red de senderos autorizados, por lo que está actividad será imposible de controlar.
  • Uso de bicicletas. El PRUG no establece herramientas que regule esta actividad, cada vez más masiva, que está provocando conflictos entre visistantes y problemas de erosión graves. El PRUG prevé una red de rutas ciclables diseñada sin ningún criterio de conservación, llena de vías paralelas, lazos e interrupciones repentinas, que generarán la apertura de viales no regulados.
  • Vuelo sin motor. Actividad a la que se le permite el vuelo a 300 metros de altura sobre amplias superficies del Parque y el despegue en tres zonas de alto valor.
  • El descenso libre en tabla o el esquí de fondo, actividades que están generando conflictos y que el PRUG permite en todo el ámbito del Parque.

La masificación es el principal problema con el que se encuentra el Parque Nacional. Sin embargo, esta regulación va a aumentar todavía más el número de visitantes, aumentando las amenazas que se generan. El Gobierno regional ha preferido favorecer y agradar los intereses de ciertos sectores de actividad antes de priorizar la creación de un instrumento eficaz para la protección del espacio.

Hay que señalar además que el PRUG ignora a la población local del entorno del Parque Nacional. Las actividades que promueve las contempla dentro del espacio protegido sin tener en cuenta la puesta en valor de los cascos urbanos de los municipios.

Según los mismos colectivos, para favorecer el desarrollo económico y social de los municipios serranos, las infraestructuras ligadas a la gestión, educación e investigación, así como las hosteleras, deberían estar ubicadas en núcleos urbanos y su entorno más próximo. De igual manera, las actividades como las actividades de ocio, los trazados de senderismo y ciclismo deberían propiciar, en lo posible, tener su comienzo y/o fin en los entornos urbanos. De esta manera se verían favorecidas las oportunidades de desarrollo social y económico de sus habitantes y descargar de visitantes los lugares más sensibles y valiosos.

Los colectivos Ecologistas en Acción y GRAMA lamentan «la incompetencia y la desidia de la Consejería de Medio Ambiente y recurrirán el PRUG ante los tribunales, pidiendo su anulación», tal y como han anunciado.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*