¿Una Fundación Julián Marías?

Julián Marías - Revista Gente y la actualidad. Octubre–diciembre de 1983. Buenos Aires, Argentina

Julián Marías Aguilera, Valladolid, 1914, Madrid, 2005, escritor, pensador, filósofo de la Escuela de Ortega y Gasset.

Pienso que Julián Marías después de escribir-pensar-sentir unas docenas de libros, cientos de conferencias por el mundo, miles de artículos en la prensa intentando analizar-sintetizar-inducir-deducir los grandes parámetros-conceptos del ser-estar humano, dentro de si mismo, su mismidad y su exterioridad, el ser uno y el ser nosotros, el ser en su corazón y el ser en su sociedad. Pienso que ha intentado y creo que ha descubierto realidades-flecos de la persona-personalidad del ser-estar de lo humano. 

En una sociedad que no somos demasiado generosa con los intelectuales-pensadores-escritores-artistas-científicos, quizás, por el bien nuestro, en homenaje a esas personas-autores, que han intentado descifrar el mundo, el mundo interior y el exterior, hayan tenido mayor suerte o menor en sus razonamientos, hayan conseguido mayores cotas de aprecio intelectual nacional o internacional. Esas personas, como el autor que comentamos que han pasado cabalgando por el siglo, con sus vicisitudes, de forma directa e indirecta han sufrido guerras civiles, guerras mundiales, guerra fría que era demasiado caliente, al menos en el temor-temblor de sus consecuencias, creo que se merecen, no solo el recuerdo de las generaciones futuras, sino al menos un Museo o Casa Museo o Fundación, si es posible, con entidad material, al menos, una Fundación Virtual… 

Julián Marías que intentó, no solo continuar concepciones de Ortega, sino también las propias, también la hibridación con otras filosofías, con el momento y tiempo presente, interrelacionar la filosofía con multitud de realidades humanas, por ejemplo, el análisis-síntesis del cine, no solo como arte, sino como arte más filosofía, que intento relacionar una antropología de un modo más profundo desde el ser y el estar humano, pero también, una interrelación de lo profundo del ser humano con el YO Infinito Personal o Dios. Es decir, que no negó, ni renegó de la Existencialidad del Ser Supremo, cosa en tiempos del siglo veinte difíciles en los terrenos de la Filosofía, cuándo las oleadas de ateísmos y agnosticismos y escepticismos han tomado en gran parte los castillos-bastiones de las creencias-fe de siglos, y parece que están dejando la fe en el desierto del silencio…

Julián Marías que dedicó mucho tiempo al tema de razón y fe, hoy tendríamos que plantearlo, como fe y ciencia, como fe y filosofía, como fe y tecnología, como fe y artes-estética, como fe y cultura. Es decir, hoy no solo es el problema de siglos de fe y razón, o, dicho de otro modo, “razón esperanzada en un sentido superior o trascendente” y “razón empírica-científica y razón argumentativa-filosófica”. Sino que existen una multitud de planos poliédricos…

Existe un concepto, que no sé dónde y cómo ha surgido-nacido-crecido, el de “Patrimonio Filosófico”, es decir, diríamos, esa cantidad de cultura filosófica, que en un territorio y geografía y momento existe, es decir, los museos o casas museos o fundaciones o Archivos de y sobre Filosofía y Filósofos o Escuelas de Filosofía, o, incluso, de exposiciones de temáticas filosóficas. Existe este concepto diríamos dentro de tres áreas o realidades del concepto de Cultura y dentro del Patrimonio y por tanto, dentro del turismo cultural, por consecuencia de la economía

Es decir, la Filosofía, como un elemento más del turismo cultural, de la cultura, de la economía del turismo y del ocio cultural. No solo se deben visitarse los museos o grandes museos de arte o arquitectura, los grandes elementos edificatorios de un territorio, edificios, por lo general religiosos de siglos anteriores, grandes catedrales, no solo parques temáticos de descanso y de olvido, no solo rutas turísticas naturales, no solo templos de la gastronomía, con platos de siglos que se han sintetizado en nuevas formas, o la “nueva cocina”, en todas sus maneras o exprsiones, no solo diríamos, incluso Museos de Grandes Personajes de la Historia o de las Artes o de las Ciencias, sino que también, pueden existir, la necesidad de visitar lugar o espacios o geografías de Filosofía o filósofos o escuelas filosóficas.

No olvidemos, que no existe nada en el mundo humano, que no tenga o esté formado por una diversidad de componentes o estructuras, no solo económicas o políticas o sociales o culturales o religiosas o antropológicas o…, pero siempre, existen elementos, aromas podríamos indicar, de elementos filosóficos. La filosofía forma parte de casi todo, de casi todo lo que somos, de todo lo que sentimos o pensamos o deseamos o actuamos, a nivel individual, social, cultural. La filosofía, la razón humana no científica, está en todo o en casi todo. Somos filosofía en muchos sentidos, igual que podríamos definirnos que somos religiosidad-espiritualidad o somos ciencia o somos técnica o somos cultura o Cultura en general… Por eso, necesitamos Museos o Fundaciones, con edificio real material o virtuales, de Filosofía.

Dicen que todos los escritores, artistas, intelectuales, pensadores, científicos sociales después de fallecidos, pasan “el desierto o el purgatorio del olvido”, del sueño-duermevela, después de fallecidos. Es decir, que de alguna manera, sus coetáneos, por razones, que solo la Naturaleza y el Buen Dios conoce, y quizás los poderes reales de la sociedad también, caen en un cierto olvido. Pienso que esto también le ha sucedido, al gran Maestro de la Filosofía y de lo Humano que es y ha sido Julián Marías, pienso, que esta sociedad, no solo deberían haberle otorgado más Premios en vida, aunque muchos les ofrecieron, sino que también, ahora merece, una Fundación… 

Insto a las fuerzas vivas y semivivas de esta sociedad, que empiece con este fin, quizás, modestamente, empezando con una Web oficial en el lago inmenso de Internet, después, al mismo tiempo, esa W3eb Oficial se convierta en una Fundación Virtual de Julián Marías, insto y aconsejo, para el bien de todos nosotros, de una búsqueda más profunda de interpretación del mundo y del mundo humano, que Julián Marías merece una Fundación Virtual, al menos, y, si es posible, material o de espacio físico, sería lo mejor.

O, quizás, como segunda propuesta, la Fundación Ortega Gasset y Marañón, quizás, querrían que en vez de ser de dos grandes autores, fuese de tres, quizás, incluyese a su gran discípulo, Julián Marías. Así se convirtiese en Fundación Ortega-Marañón-Marías

Quizás, como tercera posibilidad, su hijo, gran escritor, Javier Marías, empezase él y sus hermanos a pensar y diseñar una Fundación Julián-Javier Marías, se uniesen dos modos de ser-estar-analizar-sintetizar el mundo, desde una perspectiva filosófica, y desde una perspectiva literaria. Es decir, se podrían juntar dos mares, la filosofía de Julián y la literatura de Javier…

¡Aquí, se queda mi pequeño homenaje al gran maestro filósofo, Julián Marías, aquí dejo el guante lleno de palabras, para que alguien lo recoja…!


Jesús Millán Muñoz http://twitter.com/jmmcaminero  © jmm caminero (17-30 marzo 2021 cr). 

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