Cuba: Reivindicamos el derecho a la movilización del 15 de noviembre

Protestas en Cuba contra el Gobierno de Díaz Canel / Foto: UIT-CI

Por Miguel Ángel Hernández, dirigente PSL de Venezuela

La organización cubana Archipiélago, fundada a raíz de las protestas del pasado mes de julio, había convocado a una Marcha por el Cambio, contra la violencia, a favor de la democracia, los derechos humanos, y la libertad de los presos políticos, a realizarse el día 20 de noviembre. No obstante, el gobierno del Partido Comunista Cubano (PCC) decidió llevar a cabo los ejercicios militares Moncada entre el 18 y 19 de ese mes, y al 20 lo declaró día de la Defensa Nacional. Esta artimaña tiene como objetivo, militarizar las principales ciudades de Cuba, y obstaculizar la realización de las marchas.

Ante eso, el grupo Archipiélago decidió adelantar las movilizaciones previstas a realizarse en La Habana y otras ciudades para el 15 de noviembre. Sin embargo, el gobierno represor y de partido único negó el permiso para las mismas, alegando que las movilizaciones convocadas serían una “provocación con fines desestabilizadores”. Y no reconociendo “legitimidad en las razones que se esgrimen para la marcha”.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI), como socialistas revolucionarios, repudiamos esta prohibición y su fundamentación, similar a las que hace cualquier gobierno capitalista que acusa a toda movilización popular de “desestabilizadora”. Podremos tener diferencias con sus convocantes, pero reconocemos su derecho a la protesta. Cosa que en Cuba no se permite a nadie.

El pasado 11 de julio, miles de personas salieron espontáneamente en La Habana y otras ciudades del país a protestar contra el paquete de ajuste que el gobierno de Díaz Canel viene aplicando desde el mes de enero, el cual ha profundizado el hambre, la pobreza y la desigualdad en el país. Ante eso el gobierno cubano reprimió y denunció que las manifestaciones eran “pagadas e incentivadas por el imperialismo”. Ese día los sectores populares más pobres y la juventud, salieron a las calles porque ya no aguantan más la pobreza y el profundo deterioro de su nivel de vida.

La plataforma Archipiélago es una organización que encabeza el dramaturgo Yunior García, quien fue detenido en las manifestaciones de julio. Esta es una organización amplia y diversa, con predominio de sectores ligados a la centro derecha cubana, si bien no coincidimos con sus posiciones políticas, desde la UIT-CI reivindicamos el derecho que tienen todos los cubanos y cubanas de manifestarse y movilizarse por sus reclamos.

En Cuba las trabajadoras, los trabajadores, jóvenes y el conjunto del pueblo, tienen muchas razones para marchar y protestar. Tanto por libertades democráticas como por la grave crisis social que padecen. Rechazamos que el gobierno siga utilizando el argumento del bloqueo imperialista para cercenar las libertades democráticas, proscribir el derecho a huelga y criminalizar la protesta popular.

Por supuesto que el bloqueo y las más recientes sanciones impuestas por el imperialismo norteamericano, también inciden en la crisis social cubana. Ese mismo bloqueo que desde nuestra corriente siempre hemos rechazado y combatido junto a los pueblos del mundo, pero no obstante, esta no es la causa fundamental de la dramática situación social que sufre el pueblo trabajador cubano.

En Cuba no hay ningún socialismo. Desde hace años se ha restaurado un capitalismo “a la cubana”. Lo cierto es que el pueblo cubano está harto de que mientras las trabajadoras y trabajadores ganan salarios miserables de $ 15 al mes, explotados por transnacionales o por el gobierno a través de las empresas mixtas con capitales privados, los dirigentes del Partido Comunista Cubano, los militares, funcionarios del régimen y los nuevos burgueses viven con grandes lujos y privilegios, con acceso a dólares y a las Tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), donde incluso adquieren productos importados.

Desde la UIT-CI reivindicamos el derecho del pueblo trabajador cubano a movilizarse por libertades democráticas y contra el ajuste del gobierno.

La izquierda crítica cubana tiene la responsabilidad de organizarse y de coordinar a todos los grupos e individualidades que siguen reivindicando el socialismo, para luchar por una nueva revolución socialista y contra el régimen dictatorial de partido único.

Estamos por la movilización obrera y popular para terminar con los salarios de 15 y 20 dólares, por un salario digno. Por la eliminación de las aberrantes Tiendas en Moneda Libremente Convertible, que perpetúan la desigualdad. Basta de salarios especiales y privilegios para los funcionarios del régimen y del PCC. No a las empresas capitalistas, mixtas o privadas. Por la reestatización de todas esas empresas bajo control de sus trabajadores.

Plenas libertades para el pueblo y los trabajadores cubanos. Libertad para los presos políticos. Por el derecho a disentir y protestar; por el derecho a huelga, a la libertad y autonomía de las organizaciones sindicales, estudiantiles y populares. Basta de régimen de partido único, por la libre organización de partidos políticos. Libertad de expresión e información; libre uso del internet y redes sociales. No más censura, plena libertad en el arte y la cultura; plena autonomía académica en las universidades.

Por una nueva planificación económica centralizada con democracia obrera y popular con el objetivo de revertir la restauración capitalista. Por recuperación del monopolio del comercio exterior. Incremento de la inversión en salud y educación.

Es necesario luchar por un gobierno de los trabajadores y el pueblo, por el verdadero socialismo con democracia obrera y popular. Para ello se requiere construir una alternativa política revolucionaria. En esta tarea la izquierda crítica tiene una gran responsabilidad.

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