Lo mejor para tu coche

A poco más de un mes para que comience el invierno, con los inconvenientes que el frío, la nieve y el hielo plantean para los desplazamientos en automóvil, incluido el mayor riesgo de que se produzcan accidentes de tráfico que conlleva la estación invernal, lo ideal es preparar adecuadamente tu coche y adoptar medidas preventivas para evitar contratiempos o siniestros.

Una de las primeras cosas a hacer es sustituir los neumáticos de verano por los de invierno. Éstos presentan la ventaja de reducir notablemente el tiempo de frenado, además de ofrecer más seguridad a la hora de conducir el vehículo con climatología invernal, ya que aportan un mayor agarre en superficies con barro, hielo o nieve. Sus surcos son más profundos y suelen poseer laminillas que contribuyen a que las ruedas se agarren incluso a los suelos más resbaladizos. Por ello los neumáticos de invierno llegan a ofrecer una distancia de frenado hasta un 25% más corta que los de verano en carreteras con nieve cuando se circula en carretera a 100 km por hora.

Además, no solo en las carreteras mojadas o con hielo este tipo de ruedas ofrecen más seguridad en la conducción, sino que también lo hacen durante la estación del frío en las calzadas secas, ya que el compuesto de caucho que contienen los neumáticos propios para el invierno mantienen su flexibilidad incluso con el frío más intenso. Y es que, a mayor flexibilidad del caucho, mejor se adecúa al asfalto, asegurándose así una tracción óptima y, con ello, una seguridad mayor.

Otra importante medida preventiva a adoptar de cara al invierno para que nuestro automóvil esté bien preparado ante las inclemencias meteorológicas, unida al cambio de neumáticos, es llevar cadenas de nieve en el coche ya que mejoran la adherencia de las ruedas en calzadas con hielo o nieve, a la par que favorecen unas buenas condiciones para la conducción tanto en terreno liso como con pendientes o desniveles. Ello es especialmente recomendable, prácticamente imprescindible, si se circula por zonas montañas y, por supuesto, si se va a ir a esquiar. No cuesta nada llevarlas en el maletero y, aunque es fácil colocarlas y quitarlas, conviene familiarizarse con ellas y practicar a ponerlas antes de que resulte necesario su uso. Igualmente es recomendable comprobar que su tamaño se corresponde con el de las ruedas de nuestro coche.

Comprobar la carga de la batería del vehículo, rellenar el líquido anticongelante, verificar que las escobillas del limpiaparabrisas se encuentran en buen estado, asegurarnos de que funciona la calefacción de estacionamiento o ajustar las luces son algunas otras medidas preventivas a tener en cuenta al preparar el coche para el invierno.

Ahora bien, una de las piezas más importantes a revisar y cuyo buen estado es fundamental para garantizar nuestra seguridad es el motor, ya que, como la bajas temperaturas son contraproducentes para conducir, puede desgastarse más y terminar dañado. De hecho, con las bajas temperaturas el motor tarda más en calentarse y se va deteriorando al arrancar en frío. Si nos encontramos con que finalmente colapsa y se rompe, nos encontraremos probablemente con la disyuntiva de si cambiarlo o adquirir un nuevo automóvil, ya que comprar esta pieza original, sobre todo cuando el coche tiene ya años, suele resultar muy caro.

La alternativa es acudir a especialistas con experiencia demostrable en ofrecer servicios y productos de calidad para encontrar a medida lo mejor para tu coche. Así, es posible comprar un motor de recambio con total tranquilidad por ejemplo en motoresdyg a través de un proceso sencillo, fácil y con garantía.

Estos especialistas cuentan habitualmente con stocks de motores de ocasión muy amplios, de modo que pueden disponer de piezas en distintos centros destinadas a talleres y a particulares de toda España. Todos los motores que ofrecen están en buenas condiciones, aunque presentan lógicamente diferente kilometraje y antigüedad, ya que proceden en muchos casos de vehículos siniestrados en accidentes donde el motor llegó a quedar prácticamente intacto. Cabe tener en cuenta de que en bastantes siniestros lo que más sufre es la estructura del coche, quedando en buen estado muchas de las piezas del vehículo.

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