Las prácticas artísticas en la escuela mejoran la convivencia y competencias del alumnado

Según el informe de evaluación de la red PLANEA durante el curso 2020-21

La Fundación Daniel y Nina Carasso ha presentado el primer informe de evaluación de la red PLANEA de arte y escuela, correspondiente al curso 2020-21, ante las Consejerías de Educación de las tres comunidades autónomas en las que la red está insertada: Andalucía, Comunidad de Madrid y Comunitat Valenciana.

La evaluación, llevada a cabo por Conecta13, ofrece una visión global de la red PLANEA durante el pasado curso escolar, marcado por la COVID-19 y sus consecuencias en la escuela, así como datos que permiten visualizar el funcionamiento de la red y el impacto de los proyectos de arte y escuela implementados, en los que se propone un modelo educativo que integre las prácticas y metodologías artísticas de forma transversal en los currículos educativos.

Este informe aborda la red desde lo cuantitativo y lo cualitativo para ofrecer una panorámica lo más completa posible sobre los avances, desarrollo y perspectiva de las acciones que se llevan a cabo en los centros de la red PLANEA. A partir de cuestionarios y entrevistas realizadas a agentes y docentes de los centros piloto –aquellos centros escolares que se han comprometido a incorporar las prácticas artísticas como parte de su proyecto educativo–, el informe esboza algunas conclusiones que ofrecen información útil sobre la replicabilidad y escalabilidad del proyecto, además de los aprendizajes de ese año lectivo.

Los centros de la red PLANEA han destacado el impacto positivo de este programa sobre la convivencia y el ambiente en las aulas, así como una mejora de las actitudes y el desarrollo socioemocional del alumnado. También se han percibido mejoras en el proyecto educativo, el equipamiento de los centros y los recursos metodológicos vinculados a las prácticas artísticas.

El informe de evaluación indica también, a partir de las observaciones de los centros, que la red impulsa en el alumnado competencias clave como aprender a aprender, a convivir, a comunicarse y a cuidar del entorno con empatía y desde perspectivas más críticas. Es interesante considerar que, según las conclusiones que arroja la evaluación, PLANEA posibilita que emerja un “tercer espacio” producto del encuentro entre dos culturas distintas: la artística y la educativa.

El análisis constata, además, el crecimiento de la red durante el pasado curso, con un aumento del número de centros piloto y centros colaboradores. Durante 2020-21, a pesar de la situación sanitaria, los centros finalizaron el curso con una satisfacción elevada respecto a la iniciativa y más de un 77% ha elaborado un Plan de Arte y Escuela (PlanAE) como fruto de su participación en la red. Además, el informe de evaluación de PLANEA recoge algunas recomendaciones para el futuro próximo de la red, como el acompañamiento de los planes de arte y escuela implementados, la formación al equipo docente involucrado en su desarrollo, el fortalecimiento de las alianzas con las Administraciones públicas o la importancia de compartir experiencias y recursos para la replicabilidad y escalado de los modelos educativos exitosos.

Este mismo fin de semana —25 y 26 de marzo— tendrá lugar en Málaga el Encuentro Estatal de la red PLANEA, que reunirá por primera vez de manera presencial a todos los miembros de la red, incluyendo centros piloto, nodos de mediación, agentes colaboradores, Consejerías y el equipo de evaluación, con el objetivo de tejer redes de colaboración entre los centros piloto, compartir experiencias y definir de forma conjunta los próximos pasos para el desarrollo y expansión de la red a nuevas comunidades autónomas.

Las experiencias desarrolladas por los centros piloto de la red PLANEA presentan indicios de las posibilidades que ofrecen las prácticas artísticas, cuando se integran de manera transversal en el currículo educativo, para abordar problemáticas comunes en las aulas, como la convivencia o el espacio escolar, así como otros desafíos actuales de primer orden como la emergencia climática y la transición ecológica.

La necesidad de repensar los espacios escolares y adecuarlos a las necesidades de la comunidad educativa que los habita impulsó al IES Menéndez Pelayo (Getafe, Madrid) a llevar a cabo un diagnóstico participativo, junto a Pez Arquitectos, atendiendo a necesidades de los docentes y del alumnado, para realizar una transformación en el uso y distribución de espacios. En la actualidad, cuentan con un prototipo de aula experimental que será utilizada para impartir distintas sesiones, evaluando sus usos y la posibilidad de generar más espacio con estas características en el centro. En la misma línea ha trabajado el Centro Rural Agrupado Terra de Riuraus (Alcalalí y Llíber, Alicante) con el proyecto Cohabitar L’Espai, junto a Makea tu vida, en el que iniciaron un proceso de construcción colectiva basado en la participación, el aprovechamiento de recursos y la autoconstrucción para generar nuevos espacios de relación, aprendizaje y convivencia.

La emergencia climática y la sostenibilidad han sido abordadas desde el CEIP Huerta de Santa María (Sevilla), desde una perspectiva bioclimática, para mejorar el centro educativo y su entorno más cercano. Así, a través del proyecto “Mi cole también respira”, junto a Cotidiana, diseñaron el curso pasado un sistema de celosías para mejorar la ventilación, temperatura y eficiencia energética de las aulas y en la actualidad exploran la renaturalización del barrio a través del proyecto “Kleos Santa Marina”, con Nomad Garden y Talleres Antropoloops, generando un mayor número de sombras que puedan aliviar las altas temperaturas que sufren docentes y alumnado durante gran parte del año.

Algunos centros piloto de la red PLANEA han puesto en marcha iniciativas que exploran nuevas formas de relacionarse para mejorar la convivencia y el ambiente en los centros, con resultados muy positivos. El CEIP República de Chile (San Blas, Madrid) ha creado la ludoteca Jugar al C.E.S.T.O. junto a Laura Bañuelos y Sara San Gregorio, surgida de un proyecto anterior que ponía el juego en el centro del aprendizaje y la convivencia, que se ha convertido en una experiencia compartida y significativa para la comunidad del centro. Por su parte, el CEIP La Coma (Paterna, Valencia) ha desarrollado el proyecto “El ovillo que nos envuelvecon Patricia Chamorro, una propuesta en la que utilizan el bordado y otras técnicas textiles para establecer conexiones y conversaciones con la comunidad, planteándose preguntas sobre la convivencia en el centro. La iniciativa implica, además, a las madres del alumnado y las sitúa como sujetos activos de ese cambio que se persigue en el ambiente de las aulas.

Estos ejemplos de algunos de los centros piloto que integran la red PLANEA demuestran cómo la integración de prácticas artísticas en la educación permite empoderar a la comunidad educativa en su totalidad, tanto alumnado como equipo docente, para afrontar los retos sociales contemporáneos, impulsando formas innovadoras de abordarlos en compañía de los agentes colaboradores y artistas de la red.

PLANEA: una red de arte y escuela para la transformación social

La red PLANEA nace hace tres años, impulsada por la Fundación Daniel y Nina Carasso, y se desarrolla en colaboración con tres nodos territoriales de mediación cultural: Pedagogías Invisibles (Comunidad de Madrid), PERMEA (Comunitat Valenciana) y ZEMOS98 (Andalucía). La red está integrada por centros educativos públicos, agentes colaboradores y artistas que se comprometen con el uso de las prácticas artísticas en la escuela pública de manera transversal, situada en los territorios y con vocación de generalización y permanencia. La red se ha dado un plazo de cinco cursos para prototipar, evaluar y recopilar aprendizajes sobre los modos y las formas de producir cambios significativos en los centros educativos, en las consejerías de educación y en su ecosistema más cercano, a través de las prácticas artísticas.

Puesta en marcha en 2019, con tan solo siete centros piloto, el objetivo de la red PLANEA es, en un periodo de cinco años, llevar a cabo proyectos que introduzcan las prácticas artísticas de manera transversal que sean replicables, generando Planes de Arte y Escuela capaces de fijar objetivos acordes a los proyectos de cada centro y que respondan a los retos del espacio escolar o de nuestra sociedad. De esta forma, la transformación de la escuela, las instituciones culturales y las Administraciones públicas competentes harán visible que el arte no es un accesorio, sino un elemento transversal y necesario para generar conciencia ciudadana y abordar los retos a los que se enfrenta la sociedad.

Los artistas, docentes, mediadores e instituciones culturales que participan en la red PLANEA comparten una misma visión: que el arte es una práctica y un saber singular, que tiene valor en sí mismo, y que merece un papel relevante en la escuela; que las prácticas artísticas contribuyen al pensamiento crítico y a la creatividad, siendo vehículos eficaces para el desarrollo personal, comunitario y para abordar los retos a los que se enfrentan nuestras sociedades. Por eso, la red  no aporta una respuesta única a los colegios participantes, sino un marco de colaboración, permitiendo que los centros definan un Plan de Arte y Escuela que responda a los retos que tienen la comunidad educativa y que nutra el proyecto de centro.

Compartir y capitalizar las experiencias desarrolladas por los centros de la red es fundamental para la continuidad de la red PLANEA. Por eso, el Centro de Recursos de la red ofrece un espacio de acceso abierto a materiales didácticos de arte y escuela para que las personas interesadas (en especial, docentes y comunidad educativa) puedan llevar a la práctica proyectos, recursos y actividades generados o derivados de PLANEA. Los materiales son autoexplicativos y están dispuestos para su búsqueda según varios criterios: nivel educativo, materias curriculares, temas, disciplinas y formatos. Es posible encontrar unidades didácticas, materiales de trabajo y referencias para seguir aprendiendo, con la cualidad de estar adaptados a diversos contextos, abiertos a la mejora y reutilización.

Con ese mismo espíritu, la red publicó en 2021 su primer Cuaderno PLANEA, un publicación anual que recogerá los aprendizajes de la red atendiendo a diferentes temáticas y ofreciendo recomendaciones para la implementación de los planes de arte y escuela, y la revista ANIDA, la primera publicación académica de la red cuyo primer número reunía recursos educativos, seleccionados a través de un llamamiento público, que afrontan la emergencia climática y social a través de las prácticas artísticas en la escuela. Todos estos materiales se encuentran disponibles de forma abierta en la web de la red PLANEA, pudiendo ser consultados, descargados y utilizados de forma libre para las personas interesadas en integrar las prácticas artísticas de forma transversal en las aulas.

Sobre la Fundación Daniel y Nina Carasso

La Fundación Daniel y Nina Carasso trabaja para transformar el modelo de la sociedad actual en uno más ecológico, inclusivo y que permita el desarrollo en plenitud.

Se compromete en dos grandes ámbitos que son la Alimentación Sostenible, por un acceso universal a una alimentación sana, respetuosa con las personas y los ecosistemas, y el Arte Ciudadano, para el desarrollo del espíritu crítico y el refuerzo de la cohesión social.

Acompaña proyectos en Francia y en España, movilizando recursos económicos y humanos, así como desarrollando acciones propias con este fin.

Impulsada por el objetivo del impacto social, fundamenta su acción en la investigación, los saberes empíricos, la experimentación, la evaluación y los aprendizajes compartidos.

Creada en 2010, es una fundación Grant Maker (exclusivamente financiadora de iniciativas de interés general), de patrimonio familiar, afiliada a la Fondation de France. Es independiente de cualquier sociedad mercantil.

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