Helena Cosano: “‘El gato de la bruja 2’ incita a la reflexión sobre la amistad, la tolerancia, el respeto y el amor”

Helena Cosano
Tras ahondar en la mística castellana con su libro Teresa. La mujer sobre la santa abulense, y tras La diva mariposa, obra inspirada en la soprano Ainhoa Arteta, la escritora Helena Cosano retoma la literatura infantil y juvenil con El gato de la bruja 2 (Éride Ediciones), que ya está en las librerías. La autora estará firmando en la Feria del Libro de Madrid El gato de la bruja y El gato de la bruja 2 el domingo, 16 de junio, en la caseta 215, de 19:00 a 21:00 h.

¿Qué mensaje tiene el libro El gato de la Bruja ? ¿Qué valores transmite?

Al escribir el libro, mi primera idea era divertir, hacer soñar, pensar y reír… Y contribuir a que los niños descubran cuanto antes el placer (y el vicio) de la lectura.

Además de pasarlo bien, el libro incita a la reflexión sobre determinados temas y valores:

Así, por ejemplo, cuenta la historia de una amistad, la de una chica con su gato, que no es su “mascota”, sino realmente su amigo. Es una amistad muy fuerte, más aún que los lazos de sangre. Una amistad para siempre, que implica lealtad, responsabilidad, esfuerzos, a veces incluso sacrificios.

En el mundo de Casandra y Trasto, la tolerancia es fundamental: ellos son especiales, “brujitos”, y en todo momento se resalta la importancia de ser tolerantes con las personas que son diferentes. Y, más allá de la tolerancia, el respeto. Respeto hacia todo lo que nos rodea, animales, plantas o Madre Tierra.

En este mundo mágico de brujas, gatos y mariposas, el amor es el lenguaje universal que permite comunicar entre sí a los seres más diferentes. Más allá de las palabras, el amor desinteresado, puro, crea puentes y hasta permite milagros.

– ¿Para qué edad es la obra?

El estilo es sencillo, con un léxico asequible también para niños de muy corta edad, y las aventuras son divertidas para los más pequeños. Pero el libro está pensado también para jóvenes y adultos, ya que permite lecturas a diferentes niveles de profundidad. Al igual que en Almas brujas, al igual incluso que en Teresa. La mujer, El gato de la bruja nos muestra el mundo mágico que se abre cuando el alma humana se libera, aunque sea brevemente, de la esclavitud de la materia. Es el mundo al que tienen acceso los místicos de todas las religiones, los que tienen alma de niño, y los brujos de todos los tiempos.

– ¿Qué diferencias hay entre El gato de la bruja y El gato de la bruja 2?

Son las mismas temáticas pero diferentes aventuras. La segunda entrega es más profunda y por momentos más oscura, admite la ambivalencia, que algunos personajes no sean del todo buenos. Que sean incluso malignos. Por primera vez aparece una bruja “negra”, de las que lanzan encantamientos mortales.

– ¿Qué es una bruja? ¿Existen las brujas?

Bueno, esto es un cuento. Y depende de qué se entienda por una bruja… Pero ¡haberlas, haylas! Históricamente, fueron perseguidas, torturadas y asesinadas por la Inquisición europea. Eran ante todo mujeres sabias. Conocían las hierbas, eran sanadoras, curanderas, comadronas, videntes. Eran mujeres independientes y fuertes, más instruidas que las demás.

En la segunda parte de El gato de la bruja aparecen dos clases de brujas: “blancas” y “negras”, en función de la magia que practican. Se considera que “ser bruja” es disponer de un cierto poder. El poder en sí es neutro, pero puede ser utilizado para hacer el bien, “al servicio de la Luz”. O no…

– En otra entrevista las asemejó a un arquetipo de la psique

Sí, así es. Nuestros cuentos y leyendas, nuestra cultura, nuestra historia, nuestro inconsciente colectivo como seres humanos, están repletos de brujas.

A veces temidas, hoy en día a menudo admiradas. Se las ha visto como la encarnación del lado oscuro de feminidad: peligrosas por su belleza, seductoras e inmorales, capaces de manipular a su antojo la naturaleza, de quitar la vida por la gracia de ese mismo poder divino que les permite engendrarla.

Actualmente, se identifican con este arquetipo las personas que conectan con su capacidad de crear, de encandilar, de iluminar, de enseñar, de proteger, de iniciar, de seducir, de sanar…, las que se sienten parte de la naturaleza, intuyendo el amor incondicional y la compasión hacia todos los seres vivos.

– ¿Y por qué tiene un gato la bruja del cuento?      

Al contrario del perro, el gato es eminentemente contemplativo, y tiene una intuición muy fuerte. No acepta jerarquías, sino que se une libremente a quien elige: es por lo tanto el compañero ideal de una bruja…, al igual que una bruja es la compañera ideal de un gato.

Es el animal mágico, “brujil”, por excelencia. Evoca lo femenino, elegante, silencioso, independiente, misterioso, sensual…, y a veces traicionero. De hecho, en la Edad Media, se procedió en algunos lugares a la quema y exterminio masivo de estos felinos porque se creía que las brujas se podían transformar en ellos para huir.

– Otra curiosidad es la recurrencia de las mariposas. ¿Tiene la mariposa algún simbolismo especial?

Sí, en toda mi obra hay mariposas. Así, en El gato de la bruja, el jardín mágico está lleno de mariposas, y Trasto cae en desgracia cuando agrede a una. La mariposa es el hilo conductor tanto del libro Almas Brujas como de La diva mariposa, en que analizo la personalidad y la trayectoria de una soprano lírica siguiendo el arquetipo de la mariposa. En Teresa. La mujer la Santa de Ávila nos descubre por qué llamaba a sus hijas, las Carmelitas Descalzas, “mariposas”: porque tras una “noche oscura del alma”, encerrada en un capullo en la más absoluta soledad que es una muerte al mundo, lo que era una oruga resucita como mariposa.

La mariposa representa el alma. Un tipo de alma. En muchas culturas, es una metáfora del alma que se ha elevado a un cierto nivel de consciencia: ya no es oruga ni nunca volverá a serlo, ha vivido una metamorfosis irreversible. Y en su nuevo estado, rodeada de seres que aún se arrastran mientras ella necesita volar, está condenada a la soledad, pero puede ayudarles: como hacían las brujas históricas, pueden consolar, iluminar, guiar, sanar, enseñar… Las mariposas tienen alas como los pájaros, pero no tienen nido, no tienen un hogar al que regresar. Son frágiles, pues si tocas el polvo de sus alas, las destruyes. Son efímeras y lo saben, y por eso juegan con el tiempo. Y a veces logran trascenderlo. Logran la eternidad. A veces consiguen poderes sorprendentes, tanto que parecen sobrenaturales (comparables a los “siddhis” de ciertas vías espirituales de Oriente; así los yoga sutra de Patañjali los enumera con gran detalle). Por eso son seres “mágicos” y las llamo también “almas brujas”, por su poder, generalmente benévolo, pero a veces oscuro.

Porque eso es un brujo: una persona que logra liberarse, al menos en parte, de la esclavitud de la materia. Porque el alma no está sometida a las leyes del cuerpo, del espacio-tiempo. Y al liberarse de la materia, tiene acceso a lo que desde aquí parece “magia”, “brujería”, “milagros”, donde pasado y futuro son siempre presentes, la vida y la muerte son simultáneas, y lo “posible” y lo “imposible” ya no significan lo mismo.



Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*