Qué podemos decir sobre las ciudades y Manuel Machado

Foto: JMM-SAM

Si miramos crónicas sobre ciudades del pasado, nos encontramos con detalles que nos sorprenden, pero mientas alabamos las grandes capitales del mundo olvidamos la nuestra.

Qué es una ciudad y qué es un viaje. Dicen que en fotografía, que desde hace décadas hay asociaciones de fotógrafos en todos los lugares de Occidente, supongo que del mundo. Que los mismos asociados en sus ciudades o comarcas o aldeas, piensan que hay pocos motivos de fotografiar, pero van a otras, y, todo les sorprende y todo es potencialmente fotografiado.

Algo semejante ocurre con las ciudades, alabamos hasta la saciedad las grandes ciudades, antes solo de Europa, después se anexionó Norteamérica, desde hace unas décadas el planeta… Ya, no solo existe París o Berlín o Londres o Madrid o Roma o Nuevas York, sino docenas de ciudades con más de un millón de habitantes que existen en todos los continentes.

Los medios de comunicación, sea televisión o Internet ha puesto de moda dos realidades: una la gastronomía, otra los viajes. Ambas unidas. Y, así, por un lado se incentiva el ánimo de viajar, el ánimo de mover el dinero, el ánimo de que la economía siga funcionando y no colapse. Cada principio de verano, las televisiones te inundan de esas realidades, de los viajes, cuando saben que la mitad de la población no lo hará, o solo a sus pueblos de origen, o solo algunos días. Es como si en el verano las fiebres del movimiento se abrieran en las carnes de las conciencias y consciencias.

Hoy, en este viaje cultural que estamos haciendo por el articulismo de esta Piel de Toro, nos hemos encontrado con Manuel Machado Ruiz (1874-1947), un artículo titulado: Un libro encantador sobre París, publicado en El Liberal, el 10 de junio de 1902. Como se lee deprisa, quizás no seamos conscientes que ha pasado ya ciento veintidós años. Dicho libro lo publica Gómez Carrillo en Barcelona. Supongo que usted, ni yo, conocemos quién fue este escritor y quién fue este viajero…

¡Quién sabe, me pregunto! Si este libro que narra realidades y cosas de Paris, influyó, pudo haber ser leído por el joven Picasso y otros artistas que llegaron por esos tiempos a ese mar de Paris, dónde estaban todas las vanguardias artísticas. Porque a veces, olvidamos que no empezó la vanguardia el cubismo, sino antes hubo el impresionismo y el simbolismo y los fauve y… París era la capital del arte plástico y de otras artes en aquellos tiempos. Después las guerras internas europeas llevaron la capital de las Artes, saltaron y cruzaron el charco del Atlántico, el Mare Nostrum de la época moderna, el Mare Nostrum del mundo anglófilo…

Estimo y valoro y creo que el viaje es exterior y físico y el viaje es interior y mental y espiritual. Los dos viajes se pueden producir al mismo tiempo. Pero nadie narra, una realidad existente, que tanto se está incentivando el viaje y la necesidad del viaje, que no nos narran y cuentan, que también ocurren cosas desagradables en esos periplos. Que intentar ser un Ulises moderno, tiene sus peligros, y, que muchas personas no son prudentes en sus viajes, especialmente, fuera de sus propios países, culturas, sociedades, religiones, civilizaciones. Con lo cual, no voy a ser yo, quién va a hablar mal del viaje, pero me veo obligado a indicar, que también, muchas personas traen lloros amargos de los viajes, porque les pueden suceder cosas negativas… Por tanto, prudencia.

Pero ocurre una realidad, también real, realidad-real, diríamos, alguien viaje mil kilómetros o diez mil kilómetros, y, no ha visitado ninguna vez, un museo que existe en su localidad concreta, que está a mil metros de su casa y vivienda y hogar. Puede suceder, que existen en las ciudades medianas de esta Hispania, una media docena de museos o una docena, y, algunos no han sido visitados, por la misma persona que viaja cien mil metros.

También sucede y puede suceder, que alguien en ese turismo cultural natural y del paisaje que tanto se estila, que hace unos días, para recorrer las montañas y los valles y los ríos de tal lugar lejano y exótico, y, quizás a veinte o treinta o cincuenta metros de su lugar de nacimiento o de su espacio de vivienda habitual, jamás lo haya visitado…

Como todo artículo periodístico de opinión, expresa simple y llanamente una opinión. Y, dicha opinión puede ser errada o equivocada o acertada o verídica, o ambas cosas a la vez, en proporciones diversas. Hoy, aconsejo dos cosas, que quizás Manuel Machado ha quedado obnubilado y solapado bajo el peso de su propio hermano y, que quizás se le debería leer más a Manuel Machado, y, segundo, que vaya usted a su localidad, si existe oficina de turismo, recoja un papel que le enseñe los lugares, y, que empiece a visitar tranquila y sosegadamente sus calles, sus esculturas, sus monumentos, sus historias.

Encontrará que a unas decenas o cientos de metros encontrará de su hogar, a su lado, hallará realidades que pueden ser importantes. Que también su pueblo tiene historia. Porque en su pueblo o aldea o comarca o ciudad mediana han existido corazones que han aspirado a la verdad, al bien, a la bondad, a la belleza. También su pueblo tiene historia… También su pueblo es y existe…


Jesús Millán Muñoz – https://museovirtualcuadernosdelamancha.wordpress.com © jmm caminero (26 junio-07 jul 24 cr)



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