Las ventajas de la eficiencia energética para ciudadanos y empresas

El consumo energético en las empresas incide directamente en sus costes. Por ello es fundamental para su crecimiento y su éxito que realicen mejoras para lograr una eficiencia energética, lo que conlleva reducir la cantidad de energía que consumen en cada actividad.

El ahorro energético supone además una disminución del impacto ambiental, lo que redunda positivamente en la imagen de las compañías desde el punto de vista de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Son diversas las medidas que pueden implementar en su seno las empresas para tratar de ahorrar energía, entre ellas la reducción del consumo en los edificios donde se ubiquen instalando equipos de bajo consumo energético, o la disminución del consumo de los procesos productivos en los centros de actividad industrial. Ello se consigue por medio de nuevas tecnologías de alta eficiencia energética.

Otras medidas que pueden adoptarse son la reducción del consumo de combustible en el transporte y la movilidad dotándose de vehículos de alta eficiencia energética o promoviendo la conducción eficiente.

En todo caso, es preciso invertir en I+D para aumentar la eficiencia y la sostenibilidad de los elementos que más energía consumen. A la vez, es importante que la sociedad se conciencie de la relevancia de lograr la eficiencia energética en todos los ámbitos para que el mayor número posible de consumidores utilicen las tecnologías de eficiencia energética existentes y se beneficien con sus ventajas, la principal de ellas, más allá de la seguridad energética que implica la reducción del consumo de energía, es la lucha contra el cambio climático y, con ello, la consecución de un mundo sostenible. Además, la eficiencia energética también sirve para crear empleo y mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.

Por todos los motivos expuestos desde la administración se convocan ayudas y subvenciones en materia energética a través de las comunidades autónomas, que a su vez hacen campañas para concienciar a sus ciudadanos de la importancia del ahorro energético.

Una de las sociedades más concienciadas al respecto es la catalana y, en concreto, la barcelonesa, donde es muy frecuente elaborar estudios para ahorrar energía tanto en la industria como en edificios a través de auditorías energéticas, ya que el primer paso a dar para realizar una buena gestión en la materia es ponerse en manos de empresas de servicios energéticos que asesoren al respecto. Por eso recurrir a una consultoría energética en Barcelona es un hábito muy común entre ciudadanos y empresas de la capital catalana para lograr la eficiencia energética.

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