Un buen funcionamiento del aire acondicionado del coche, clave para afrontar al volante la 2ª ola de calor del verano

Los meteorólogos insisten en que se espera para los próximos días la mayor ola de calor en lo que llevamos de año, de modo que las temperaturas aumentarán considerablemente, conllevando ello un gran riesgo para la salud y el bienestar de las personas en general, existiendo un peligro real para las más vulnerables incluso de perder la vida si no se adoptan medidas para combatir el calor y prevenir los efectos adversos de las altas temperaturas.

Nos encontramos además en la época del año en la que más viajes y desplazamientos por carretera se realizan, por tratarse de un período vacacional por excelencia, pudiendo generar las temperaturas elevadas en los conductores y sus acompañantes agotamiento, náuseas y deshidratación, además de incrementar el riesgo de sufrir calambres, entre otros efectos, aumentando con ello a la vez el riesgo de sufrir accidentes.

El calor afecta a nuestra conducción principalmente en lo que se refiere a nuestros reflejos y, sobre todo, aumenta la sensación de fatiga, ya que al cansancio se suma la somnolencia, y ralentiza nuestra velocidad de reacción ante determinados estímulos, especialmente los externos, lo cual resulta sumamente peligroso en la carretera. Por ello, conducir con exceso de calor podría aumentar en más de un 20% el riesgo de sufrir un accidente, según los expertos, de forma que, cuanto más alta es la temperatura, mayor es también el peligro.

Por ejemplo, según dichos expertos, conducir a 35 grados puede ocasionar que el conductor deje de percibir el 20% de las señales de tráfico y aumenten sus fallos o errores en el manejo del vehículo en más de un 30%. Paralelamente, su visión también empeora e incluso pueden aparecer ciertos efectos y fallar notablemente los reflejos como consecuencia del aire caliente.

Por este motivo es tan importante y estratégico que el aire acondicionado de nuestro vehículo funcione correctamente ya que ayuda a mantener una adecuada temperatura dentro del vehículo. Para ese buen funcionamiento es fundamental sustituir el filtro cada año para que deje pasar bien el aire y éste salga en perfectas condiciones.

El otro elemento a tener en cuenta para el óptimo funcionamiento del sistema del aire acondicionado es el gas del mismo, que puede durar entre 2 y 4 años según la zona en la que se resida y donde se utilice el automóvil. En todo caso, hay que estar atentos al respecto y proceder a la recarga del aire acondicionado del coche en cuanto se sospeche de que el gas se ha perdido. Al menos conviene llevarlo a un taller para que revisen cómo se encuentra la carga del aire.

Por otra parte, hay que saber utilizar adecuadamente el aire acondicionado del vehículo para que no se estropee. Por ejemplo, no debemos forzarlo poniéndolo a tope nada más arrancar el coche. Lo ideal es dejar que el aire vaya enfriando progresivamente o de modo gradual el interior del vehículo.

Conviene saber asimismo que la subida de las temperaturas disminuye el rendimiento de los motores de los vehículos, lo que obliga a utilizar más el aire acondicionado, si bien un mal uso del mismo puede incrementar el consumo de carburante hasta en un 20%. Así, tenerlo encendido de forma permanente subiría el gasto, como mínimo, un 8%. Por eso se recomienda utilizarlo siempre que sea necesario pero no de forma continuada. Incluso podría apagarse en ciudad a bajas velocidades.

Por el contrario, en carretera las ventanillas del coche deben cerrarse ya que aumentan la resistencia del vehículo y, por ende, el consumo. En todo caso, antes de encender el aire acondicionado, se aconseja enfriar el coche durante unos minutos, incluso colocándolo a la sombra, si no lo estuviera. Es una manera de que el sistema trabaje menos y, así, de cuidarlo y evitar que se estropee cuando es más necesario.

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