Oleg y las raras artes

Para un artista nada debe ser bello o feo; el artista nada tiene que ver con la realidad del objeto sino sólo con su apariencia, y las apariencias son nada más que cosa de luz o sombra, de oposición y colores. -Oscar Wilde (conferencia Real Academia de Westminster, Junio 1883).

La historia : El cineasta hispano-venezolano Andrés Duque (Caracas 1972), nos presenta su visión del peculiar y excéntrico pianista ruso Oleg Karavaichuck.

cartel_poster_oleg_y_las_raras_artesLa cinta es una preciosista y experimental película documental del artista que fue un niño prodigio de la música. Él obtuvo su formación en el Conservatorio de Leningrado e interpretó sus piezas musicales para las autoridades de la extinta Unión Soviética, Stalin incluido (no entraré en consideraciones sociopolíticas pues sería alejarse demasiado de lo que el cineasta busca con el documento).

Lo singular de la cinta en primer lugar, es el propio hecho de poder realizarla. El director tuvo que recurrir a estrategias inverosímiles (y al final una coincidencia en vestir prendas azules fue la clave), para poder convencer al hermético artista del rodaje de la producción. Con ello el cineasta refleja su legado en el mundo del cine. Una vez seducido, Duque nos traslada a la vieja Rusia en un viaje por el mundo de la música a través de las notas del piano de Oleg.

Aclarar que estamos ante una propuesta con claras referencias y aromas al cine de arte y ensayo. Por lo tanto no nos encontramos ante un documental fácil de visionar. Para los amantes de la música clásica o los aficionados al piano será un bocado exquisito. Los aficionados a la historia disfrutarán de algunas referencias verdaderamente curiosas. Sin embargo, para el público en general puede resultar algo plana y aburrida por ser un tipo de cine fuera de casi todos los circuitos del cine comercial actual.

El plano secuencia con el que se abre la producción ya es toda una declaración de intenciones. Nos encontramos con el entrañable Oleg y sus 89 años a cuestas, caminando por un espectacular pasillo del museo Hermitage en San Petersburgo; se dirige a la cámara, suelta un soliloquio espectacular y se larga cuando le apetece, sin tener en cuenta que se esta rodando su propia película. Golpe de efecto para comenzar y familiarizarnos con el personaje.

A resaltar también que él ha sido durante muchos años, la única persona autorizada de todo el mundo para tocar sus consonancias y disonancias en el piano imperial del citado museo. El piano es de la época de los zares rusos y es de una belleza extraordinaria, además el sonido del instrumento es único por su excelencia. Durante muchísimos años Oleg acudía todos los lunes a su cita con el piano zarista y durante horas y horas tocaba sin parar.

La cinta que sin estar diseñada para el divertimento, sino más bien para la difusión cultural del legado del arte como concepto total, tiene dos anécdotas que nos dejan escapar una sonrisa. La primera es una carta escrita por el propio músico a la Reina de España (en este país aún andamos con monarquías pretéritas, sonrojantes y ornamentales) explicándole el porqué se había negado a tocar el piano en un acto. Y básicamente le comenta que no le dio la «real» gana.

La otra anécdota ocurrió durante la celebración del aniversario del museo del Hermitage, que por cierto es una de las pinacotecas más importantes del planeta y de una belleza extraordinaria. Pues bien la ilusión de Oleg era tocar para el presidente ruso Vladimir Putin, no tanto por la notoriedad del personaje, sino más bien como un homenaje a su querido museo. Pero el líder político en vez de quedarse a escuchar el concierto, se fue a las dependencias de la administración del museo a discutir asuntos económicos relacionados con los resultados mercantiles del mismo. Él se lo tomó como una ofensa contra el arte y le marcó tanto que lo señala como una de las mayores decepciones de su vida.

Oleg Karavaichuck es el único interprete en escena, aunque como hace de si mismo podríamos decir que es una película sin reparto. El diseño de sonido es otro de los puntos fuertes de la producción, y tratándose de una historia donde la música es esencial, es de agradecer el cuidado meticuloso del mismo.

Otro detalle que llama la atención es la duración del metraje, pues se queda en tan solo setenta minutos, es decir a medio camino entre el mediometraje y el largometraje. No se entiende muy bien el porqué de quedarse tan corto, pues la historia podría haber tenido un desarrollo mayor. Será un alivio para aquel que no esté disfrutando de la película, pero se supone que quien haya elegido esta propuesta sabe que no es precisamente una montaña rusa de adrenalina. Otro de sus defectos consiste en que es una propuesta demasiado aséptica y en pocos momentos consigue emocionar. Por lo tanto si nos encontramos ante una disquisición sobre el arte y sus conceptos, resulta contradictoria la frialdad del retrato ofrecido con el significado de la palabra arte, que ante todo debería ir asociado a la palabra emoción.

En todo caso y para concluir, es importante señalar que las virtudes son mayores que sus defectos. La propuesta es atractiva por la personalidad única y muy egocéntrica del personaje presentado, un pianista desconocido en el mundo y en su propia tierra natal, exceptuando a los melómanos empedernidos. La propuesta se siente como un tratado sobre los artistas y su capacidad creativa, su egoísmo y su genialidad. Experimentando para ello, sobre cómo las raras artes nacen de un concepto basado plenamente en la inspiración. Gracias al cineasta Andres Duque y a través del mundo del cine hemos conocido a un personaje único y posiblemente irrepetible.

Nota: 7/10.

El pasado día 13 de Junio de 2016 nos dejó Oleg, legando la composición de la banda sonora de decenas de películas de la cinematografía rusa. Pudo asistir al pase de la película en el Festival de cine ‘Punto de Vista de Pamplona’ (donde además la película obtuvo el gran premio del jurado). Un homenaje en vida que rara vez sucede.
Descanse en paz.

Nacionalidad: España.
Director: Andrés Duque.
Reparto: Oleg Karavaichuck.
Guión: Andrés Duque.
Fotografía: Jimmy Gimferrer.
Sonido directo: Boris Alekseev.
Estreno Rusia: 27 de mayo.
Estreno España: 7 de Octubre.
Festivales: Rotterdam, Pamplona, Riviera Maya y sigue rodando.

Os dejo un enlace con un vídeo de presentación:

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