La vida son sueños y los sueños son New York

El pasado domingo 4 de noviembre tuvo lugar la emblemática Maratón de New York, en la que multitud de corredores sueñan con correr algún día, ya que está considerada como la mejor Maratón del Mundo y forma parte de las 6 majors junto a Berlín, Londres, Tokio, Chicago y Boston.

Todos los corredores tienen el objetivo de correrla algún día y como no podía ser menos, nuestro ambulante Kike Lowy tenían ese mismo sueño.

Kike Lowy

Todo comienza para nuestro ambulante hace unos años en los que surge la idea de correr la prestigiosa carrera de la gran manzana. La prueba siempre se celebra el primer fin de semana de noviembre y por ello nuestros deportistas deciden que lo ideal sería correrla en el año 2018, ya que caería el puente de todos los santos en Jueves y Viernes y de esta manera podría ser más sencillo acudir a la cita de la prueba estrella de los 42195m o mejor dicho de la prueba de las 26,2 millas.

De esta manera, comienza la espera de la fecha señalada. Y como todo en la vida llega, al finalizar la edición del Maratón de NY 2017, nuestro Ambulante decide contactar con una agencia especializada para iniciar el proceso de inscripción y organizar el viaje de sus sueños. Y una vez formalizada la inscripción, comienza la puesta a punto con el objetivo puesto en noviembre del 2018 y con el sueño de cruzar la meta de Central Park.

La fecha señalada del viaje del 1 al 4 de noviembre del 2018 será una fecha muy recordada para nuestro Ambulante, que pese a llevar 21 maratones en sus piernas, el número 22 sería especial por tratarse de quizá la prueba más importante dentro de la prueba de maratón(42195m).

Tras los primeros días aclimatándose a la ciudad de los rascacielos (NBA, Musical en Broadway, Hockey, Hamburguesas y turismo), llega el domingo 4 de noviembre, día del MARATÓN DE NEW YORK.

Kike Lowy

La carrera es especial desde que te preparas para ella, se trata de una carrera distinta a todas las que hemos corrido, ya que la ciudad agradece a los corredores que se corra por sus calles y por ello los ciudadanos se vuelcan con la prueba saliendo a la calle a animar a todos los corredores del primero al último. Es de las pocas maratones en las que no hay tiempo de corte y se espera al último corredor llegue cuando llegue, para que reciba el caluroso agradecimiento de la ciudad.

Lowy

Nuestro Ambulante Kike amanece prontito a las 04:30h para desayunar y ser trasladado a Saten Island, lugar donde se espera a la salida. Se tiene que cruzar el puente de Verrazano, antes de que se corte el tráfico de el mismo a las 07:00h, ya que por él se recorrerán los primeros kms o millas de la prueba.

Una vez instalados en la Isla, cada corredor espera su salida (dividida por marcas estimadas) de la manera más llevadera posible sin realizar ningún gasto de energía que luego se necesitará durante la prueba. Allí tienes a tu disposición comida bebida energética y todo lo que se pueda necesitar antes de una prueba semejante. En nuestro caso, tuvimos la inmensa suerte de que nos acompañó una meteorología ideal e hizo más llevadera la espera, y pudimos disfrutar de 50000 corredores que comparten tú mismo sueño, compartiendo historias o simplemente dándonos apoyo.

Finalmente llega la hora esperada, y tras un cañonazo los corredores toman la salida con la música del gran Frank Sinatra y su mítico “New York, New York” de fondo.

Desde el inicio se sabe que será una carrera única, ya que el ambiente es increíble, encuentras público animando durante todo el recorrido y en los primeros kms te dejas llevar por ellos, sin duda se trata de una carrera especial en una ciudad especial.

Durante la carrera se observa una variada mezcla cultural a lo que tenemos que sumar los increíbles lugares por los que transcurre el recorrido (Brooklyn, Queens, Bronx, Manhatan…).

Es una carrera exigente por el constante sube y baja de la prueba, pero con el constante apoyo de New York, la carrera se hace muy llevadera.

Finalmente se entra en Central Park y se saborea la gloria de la que quizá sea la carrera de nuestras vidas, y tras varios kms por el mítico parque se ve la línea de meta y como no podía ser de otra manera, la gloria se encuentra en ligera ascensión, para que no puedas relajarte ni un solo minuto.

Para nuestros Ambulantes cruzar esa línea de meta no es cruzar la llegada de una maratón más, es cruzar la meta del MARATÓN con letras mayúsculas más importante del mundo para muchos entendidos en la materia. Se trata del sueño cumplido de todo maratoniano y hace que cada corredor se haga la pregunta de: ¿ahora qué? ¿qué hay después de esto? Quizá completar los 5 majors restantes…, pero eso el tiempo lo dirá.

Desde estas líneas, queremos agradecer a todos los que nos han ayudado en este viaje desde la familia compartiendo y entendiendo los entrenamientos previos, nuestro entrenador siempre guiándonos para llegar en la mejor forma posible y a todas las personas que nos han seguido en esta aventura de casi 6 años y que tuvo su final un 4 de noviembre de 2018 que será una fecha que quedará en el recuerdo para nuestro Ambulante, Kike Lowy.

“La Vida son sueños y los sueños son el Maratón de New York”


Kike Lowy
Deportistas Ambulantes
Apasionados del Maratón

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