2.000 días de guerra en Siria

La respuesta a las necesidades de los más de 5 millones de personas en zonas de difícil acceso continúa siendo el gran reto de la ayuda humanitaria (foto: Florian Seriex)

Se cumplen 2.000 días desde el inicio del conflicto en Siria: un periodo en el que ni el ruido de las armas ni el sufrimiento de niños, mujeres y hombres han cesado un solo momento. A día de hoy se han hecho efectivos menos de la mitad de los fondos necesarios para 2016 a falta solo de cuatro meses para que concluya el año. Desde Acción contra el Hambre recuerdan que la comunidad internacional tiene el deber legal de prestar apoyo incondicional a los refugiados, estén donde estén. El 90% de los refugiados sigue viviendo en los países de la región.

2.000 días convierten a la crisis de Siria en una de las guerras más largas del último siglo. Los partes en conflicto se han multiplicado al tiempo que los mecanismos de resistencia y supervivencia de la población se han ido agotando. Mientras se busca una solución política al conflicto, la comunidad internacional tiene tres grandes retos sobre la mesa que no pueden aplazarse:

Cumplir el compromiso de Londres

En febrero de 2016, los países participantes la conferencia Supporting Syria and the Region celebrada en Londres definieron un plan de trabajo ambicioso con el fin de responder a las necesidades humanitarias de las poblaciones afectadas por el conflicto. Siete meses después, numerosos compromisos siguen sin cumplirse.

“No se trata de pedir más fondos sino de hacer realidad las promesas adquiridas en Londres. A día de hoy solo el 42% de los fondos solicitados para 2016 se han hecho efectivos, con el 75% del tiempo transcurrido”, asegura Menna Seged, responsable de incidencia y relaciones institucionales en Acción contra el Hambre.

Acceso a las víctimas dentro de Siria

2.000 días después del inicio de la violencia más de 5 millones de civiles siguen en zonas de difícil acceso para la ayuda humanitaria, entre ellos 600.000 personas en 18 zonas sitiadas. “Aunque el acceso ha mejorado ligeramente desde la cita en Londres, la situación de estos niños, mujeres y hombres nos preocupa enormemente”, apunta el director de incidencia y relaciones institucionales, Manuel Sánchez-Montero.

Apoyar la acogida de los refugiados en la región

Los países de la región acogen al 90% de los refugiados. La comunidad internacional prometió apoyo en esta labor de acogida pero, igual que para Siria, la financiación prometida no se ha hecho efectiva. “Estos fondos son necesarios para que los países vecinos puedan poner en marcha medidas para mejorar las condiciones de vida y el acceso al trabajo de la población. “Los refugiados sirios suponen una presión añadida en sus frágiles economías (sobre la vivienda, sobre el mercado de trabajo, sobre los servicios públicos como educación y salud y sobre los recursos naturales, entre otros) y necesitan ser apoyados: su estabilidad depende de ello”, declara el Director de Operaciones de Acción contra el Hambre, Vincent Stehli.

Para los refugiados la obtención de un permiso de residencia y de trabajo en los países de la región representa un reto: «más del 70 por ciento de los refugiados sirios no dispone de documentos en regla en Líbano. Trabajar en estas condiciones representa numerosos riesgos: arresto, detención o incluso la deportación en algunos casos». Desde Beirut, la responsable de incidencia de Acción contra el Hambre en Líbano, Diana Jiménez, explica que la financiación comprometida en Londres para medios de vida es crucial en disminuir la tensión social en este país: “para contrarrestar los efectos de estas medidas es necesario incrementar las oportunidades de trabajo en los sectores productivos de la economía libanesa que están abiertos a los refugiados sirios bajo la legalidad actual.  Pero las promesas realizadas en Londres no se han cumplido”.

La solución a esta crisis humana no se encuentra únicamente en los países vecinos de Siria, los países participantes en la conferencia de donantes deben realizar también esfuerzos para el reasentamiento. En Líbano una de cada cuatro personas es un refugiado. Esta cifra equivaldría a que Estados Unidos acogiese al doble de la población de Canadá. Pese a los compromisos adquiridos, y con la excepción de algunos países como Alemania y Canadá, los países no están cumpliendo los compromisos de reasentamiento. Acción contra el Hambre forma parte de Syrian INGO Regional Forum (SIRF), que pide a la comunidad internacional que al menos el 10 por ciento de los refugiados sirios (poco menos de 500.000 personas) sean reasentados en un tercer país para aliviar el peso de los países vecinos y para empezar mostrar que la comunidad internacional no da la espalda al problema.

Septiembre, un mes crucial

La comunidad internacional tiene dos citas importantes este mes: la Reunión de alto nivel sobre refugiados y migrantes (19 de septiembre) y la Cumbre de líderes sobre refugiados, promovida por Obama, “en las que esperamos que se avance para aliviar el sufrimiento de los refugiados tras 2.000 días de conflicto”, concluye Seged.

Más de 500 profesionales humanitarios trabajan con Acción contra el Hambre en Siria, Líbano, Jordania e Irak para ayudar a los refugiados y a las comunidades afectadas por el conflicto con programas de seguridad alimentaria, agua, saneamiento e higiene y salud mental.

Acción contra el hambre

Acción contra el Hambre es una organización humanitaria internacional e independiente que combate la desnutrición infantil a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables. Interviene en más de 45 países apoyando a más de nueve millones de personas. Su visión es un mundo sin desnutrición; Su primer objetivo, devolver la dignidad a quienes hoy viven amenazados por el hambre.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*