Cuestiones sobre la enseñanza, II

Sobre el tema enseñanza-aprendizaje he escrito una decena de artículos. En esta seria sobre este tema, sin dogmatismo, intento analizar algunas cuestiones, de forma muy liviana y fragmentaria, para que la comunidad escolar, desde el profesorado, los padres, los alumnos, las autoridades si quieren reflexionen y perfeccionen, o quizás, en algunas cuestiones entren en un debate, de forma tolerante y racional y sin radicalismos.

– En la comunidad escolar, de cada centro, sea debido a múltiples razones, como en toda entidad social, ya indicaba Hegel, que vayas a donde vayas siempre habrá dos bandos, o al menos dos bandos.

Incluso admitiendo que sea una ley de la historia, o de la evolución sociohistórica humana, esos dos bandos, aunque sea una manera de cambio interno en las entidades y organizaciones sociales, en este caso en los centros escolares. Creo que cada grupo de opinión, cada bando que se materializan en determinadas ocasiones, o normativas internas, se deberían, en muchos casos expresar con menos radicalismos, sino en paz y en tolerancia. Cada uno puede y tiene derecho a defender sus ideas, sus proyectos educativos, etc., pero no necesariamente tiene que avasallar a los demás.

Este motivo en muchos centros, es una razón de desavenencias graves, y para los que han tenido que percibir y ver este espectáculo de tristeza, de ineficiencia a la larga, y de hierros que se clavan en las mentes y cerebros, que suele durar y perdurar durante mucho tiempo. Estimo que es un motivo o razón de ineficiencia en la obligación de todo centro escolar, el mayor grado y perfección en la enseñanza-aprendizaje.

Estimo que a veces, existe demasiado orgullo-vanidad-petulancia-soberbia-engreimiento por parte de algunas personas. Quizás más humildad y modestia, sería la receta eficaz, sin por ello, que cada uno defienda respetuosamente sus argumentos y razones y sus mitologías y proyectos para el centro escolar. Paz y bien.

– En la sociedad de hoy todo el mundo habla de moralidad y derechos derivados de la justa moralidad, todo el mundo quiere enseñarte de moralidad, cuándo casi todo el mundo en alguna norma esencial e importante, grave diríamos en lenguaje clásico se la saltan o no las saltamos. Unos caemos en uno de los siete errores morales graves o pecados capitales, o cuándo no en dos, unos en unos y otros en otros.

Pero en el mundo de la comunidad educativa, esto aún se amplifica, todo el mundo quiere enseñar y enseñarte de moralidad y de ética, cuándo casi todo el mundo se salta algunos de los parámetros esenciales de una ética mínima. Pero ahora, se incremente este problema, porque todos los miembros de la comunidad escolar (equipos directivos, profesorado, padres, administraciones, medios de comunicación, etc.), todos saben los sistemas mejores de enseñanza y aprendizaje y especialmente de correcta moralidad y ética en todos los ámbitos de este sector.

Y tú, que te has podido pasar toda tu existencia reflexionando sobre problemas teóricos y prácticos de ética y de moralidad, a ti también todo el mundo te quiere enseñar, cuándo con los errores que tengas, y serán muchos, pero que sepas no graves, siempre has tenido una ética y una moralidad correcta, según la legalidad vigente, la moralidad de siglos, y la moralidad espiritual de tu tradición religiosa. Sin ser perfecto, no crees estar en las redes de algún grave error moral o pecados capitales como durante siglos se ha descrito.

Cualquier individuo de la comunidad escolar puede achacarle a otro miembro, sea profesor o no, un error de enseñanza y aprendizaje, y es esa persona la que tiene que demostrar su inocencia, cuando esa persona solo quiere seguir los reglamentos internos, la enseñanza aprendizaje según el currículo, respetando la dignidad del alumno o alumna, según los derechos humanos…

Al final, la persona juzgada, que se le ningunea, se le margina, incluso se le abole su buena fama y su honor, no es consciente, de la operación que alrededor suyo se está tramando, y que los equipos directivos, tampoco pueden ser conscientes, por la difamación de una persona, sea padre o madre de algún alumno o alumna.

Porque no nos engañemos las personas contratadas o interinas en la enseñanza, que llegan a un centro escolar, y nadie los conoce, a veces, tienen más poder, y se les escucha más, se les da más valor a la palabra de alguien de la comunidad escolar, que al mismo profesor o profesora, porque entre otras cosas, conocen mejor los intersticios de ese centro educativo, que el mismo profesor o profesora interina o contratado que llega. Y es más, ésta persona última se marchará, y los demás continuarán. O dicho de otro modo, en los análisis marxistas del poder, tienen más poder, esas personas que el mismo profesor o profesora. Aunque éste profesor o profesora sea inocente, y solo vaya a cumplir con su deber, y sean algunos alumnos o alumnas son los que no cumplen con las normas mínimas y de los valores en respeto, etc.

Para terminar si en estos artículos, y en otros anteriores, que sobre este tema he escrito y publicado, me guste o disguste, le agrade a usted o le desagrade, tendremos que percibir y pensar y conceptualizar mínimamente todos los elementos de este gran calediscopio que forman o conforman la enseñanza aprendizaje, dicho con sumo respeto a toda persona, sin intentar herir a nadie, pero analizando multitud de elementos y variables, que pueden incidir, algunas muy poco, pero algo, y otras muchos, pero que entre todas forman y conforman toda la realidad educativa, si queremos de verdad, que la enseñanza cumpla con todos sus fines, entre otros, que los alumnos tengan un futuro mejor que las generaciones anteriores.


Jesús Millán Muñoz – http://twitter.com/jmmcaminero © jmm caminero (07 septiembre-30 octubre 2018 cr).

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